Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
Los nueve feminicidios registrados en 2025 en San Luis Potosí dejaron al menos 11 víctimas indirectas, de las cuales siete son menores de edad, según datos de la Comisión Ejecutiva Estatal de Atención a Víctimas (CEEAV).
Esto significa que 63.6% de las hijas e hijos reconocidos por la institución no han alcanzado la mayoría de edad, lo que coloca a más de una tercera parte de las familias afectadas en un escenario de dependencia económica y de cuidados.
La información oficial también muestra una concentración territorial en la capital potosina, donde ocurrieron cinco de los nueve casos documentados, equivalentes al 55.5% del total estatal. Los otros expedientes se distribuyeron en municipios como Rioverde, Mexquitic de Carmona y Tamazunchale, lo que confirma presencia del delito tanto en la zona metropolitana como en el interior del estado.
En el desglose por núcleo familiar, la base de datos refiere que dos de las víctimas dejaron tres hijos cada una, el nivel más alto dentro del registro 2025, mientras que el resto de los casos oscila entre uno y ningún descendiente reconocido. En promedio, los expedientes de feminicidio del año dejaron 1.2 víctimas indirectas por cada mujer asesinada, una proporción que amplía el impacto más allá del hecho criminal inicial.
Entre las edades identificables en la tabla institucional aparecen 3, 4, 5, 6, 7, 8 y 9 años entre la población menor de edad, mientras que el resto corresponde a jóvenes de 18, 19, 20, 21, 22 y 23 años. La dispersión de edades confirma que la afectación alcanza distintas etapas de desarrollo, desde infancias tempranas hasta juventudes que permanecen dentro del padrón de atención como víctimas indirectas.
