Leonel Mora
[San Luis Hoy]
De acuerdo con el doctor Clemente Rodríguez Cuevas, integrante del Grupo Universitario del Agua de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí (UASLP), las pérdidas del líquido por fugas en la red pública de agua potable llegan al 46.74 por ciento del total inyectado.
El dato resulta de restar al volumen de agua potable inyectada a la red pública, proveniente tanto de fuentes subterráneas (pozos) como de fuentes superficiales (presas) y el volumen facturado anualmente por el organismo operador Interapas.
Para resolver esta problemática, el investigador de la Facultad de Ingeniería propone una sectorización eficiente de la red para poder detectar con precisión en dónde se está fugando el agua.
Dicha sectorización implicaría que cada dos mil tomas domiciliarias estén conectadas a una sola conexión activa a la red primaria y que el conjunto esté regulado por micromedidores, macro medidores, medidores de flujo y válvulas reguladoras de presión para mantener condiciones óptimas de abasto en el punto crítico del sector, lo que garantizaría el flujo para todo el conjunto de tomas domiciliarias.
Esta estrategia, a decir de Rodríguez Cuevas, permitiría reducir la pérdida de agua potable por fugas de 46.74 por ciento a 25 por ciento, por lo menos en la ciudad.
De la presa Las Escobas, menciona que es un paliativo, pero no una solución total a la crisis hídrica que vive San Luis Potosí. En su opinión, es uno de muchos proyectos que pueden ayudar a captar más agua superficial, pero no se debe dejar de lado la necesidad de revisar y modernizar la red hidráulica, para aminorar las fugas.
