Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
Pacientes con insuficiencia renal crónica denunciaron el desabasto de tacrolimus en el Hospital General de Zona No. 1, Clínica Zapata, del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en San Luis Potosí, un inmunosupresor esencial cuya falta compromete la viabilidad de trasplantes y pone en riesgo la función renal de quienes dependen de este tratamiento.
Una paciente diagnosticada con glomeroesclerosis focal y segmentaria señaló que desde el 13 de febrero de 2026 acudió a farmacia para surtir su receta sin recibir el fármaco, lo que derivó en la interposición de una queja. Indicó que el medicamento le fue entregado semanas después y no por farmacia, sino por la dirección de la clínica ante la falta de abasto. En marzo, agregó, la situación se repitió.
“Es la segunda receta que no me surten. Tengo que estar insistiendo todos los días para ver si ya llegó, a mí me parece inhumano e injusto, que nos tengan así”, compartió. Añadió que no se trata de un caso aislado, ya que otros pacientes bajo tratamiento con inmunosupresores enfrentan las mismas dificultades para acceder al medicamento.
Señaló que, además del riesgo médico, la situación implica desgaste físico y complicaciones para acudir de manera constante a la unidad, debido al cansancio extremo que provoca la enfermedad. “Muchos trabajamos y no tenemos el tiempo ni las condiciones para estar viniendo diario, no se vale que nos hagan pasar este tipo de penuria para poder tener nuestro medicamento”, expresó.
Advirtió que la falta de tacrolimus puede derivar en consecuencias graves, como el deterioro de la función renal o la pérdida de un riñón trasplantado. También señaló que, ante el desabasto, recurrir a atención privada no es viable para la mayoría, debido al costo del medicamento, que debe adquirirse de forma continua y supera las posibilidades de pacientes de clase trabajadora. “Mucha gente no nos podemos atender en particular porque es costoso y se entiende es medicina especializada pero no cualquiera tiene 1,500 pesos para pagarle un nefrólogo particular, y tener 700 pesos a la semana para comprar este medicamento, porque es una caja por semana”, concluyó.
