Leonel Mora
[San Luis Hoy]
La avenida 16 de Septiembre, una de las principales salidas de la cabecera municipal de Villa de Pozos a la lateral de la carretera 57, sufre de un deterioro acelerado que ni la “herencia maldita capitalina” ni el actual Concejo Municipal han querido atender.
Uno de los aspectos más notorios es la cada vez más extendida red de cuarteaduras y hundimientos en el tramo más cercano a la ruta federal. Lo que hace apenas unos tres años era solamente una grieta en un área de no más de nueve metros cuadrados, hoy abarca un largo tramo que va desde las calles de Casanova y Hostería, por lo menos, hasta la intersección con la lateral de la 57.
Además, como se trata de un corredor en el que recién están emergiendo viviendas y negocios nuevos que apenas se conectaron a la red pública de agua potable y drenaje, la excavación de zanjas está a la orden del día, zanjas que son dejadas sin reparar y que por ende se convierten en obstáculos para el libre flujo de automotores.
La avenida 16 de Septiembre, sufre también de una gran acumulación de tierra proveniente de los numerosos lotes baldíos que la bordean, así como de basura arrastrada por el viento o que es arrojada a la vía pública por residentes y visitantes de Villa de Pozos.
De noche, según comentan algunos habitantes de la zona, el alumbrado público deja mucho que desear, pues varias de las pocas luminarias que se hallan a lo largo de la vialidad dejaron de funcionar hace tiempo. Se hizo la petición al gobierno de Pozos de que Ponga más atención al mantenimiento de esta importante ruta de salida de la cabecera municipal.
