
Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
El obispo emérito de Xochimilco, Andrés Vargas Peña, considera que San Luis Potosí es una entidad con futuro y un pueblo que debe vivir con alegría, por la distinción que el Papa Francisco acaba de entregarle con la próxima ordenación de tres sacerdotes en El Vaticano.
Andrés Vargas, nacido en el municipio de Villa de La Paz, San Luis Potosí, inició su carrera sacerdotal en su entidad natal, luego fue obispo auxiliar de la arquidiócesis primada de México de 2010 a 2019, para después desempeñarse como el primer obispo de la naciente Diócesis de Xochimilco desde el 5 de noviembre de 2019. Sin embargo, al cumplir la edad canónica, en 2023, presentó su renuncia y el Papa Francisco designó un sucesor.
Una vez que presenció la intervención del secretario canciller de la arquidiócesis de San Luis Potosí Antonio Martínez, para anunciar el documento firmado por el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe, en el que da cuenta de que el Papa Francisco incluyó en su calendario para el 27 de junio la ordenación de cuatro diáconos mexicanos, tres de ellos potosinos, el obispo emérito Andrés Vargas aseguró que el próximo suceso que encabezará el Papa Francisco es un suceso que pone a San Luis Potosí de relieve en la iglesia católica mexicana.
Dijo que el suceso como tal representa una bendición para la iglesia católica potosina y para la Diócesis de San Luis Potosí y además para toda la sociedad potosina.
Aunque él ya vive en la Ciudad de México, explicó que para él, ser de San Luis Potosí y enterarse de noticias de tal relevancia, es sin duda motivo de expresión de alegría y del presente y el futuro de la Arquidiócesis de San Luis Potosí.