Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
“Catorce animalitos rescatados encuentra un hogar y un material reciclado encuentra un nuevo propósito para el mundo, por lo que hay que cuidar de ambos”. Con esta frase, Haydee Araceli Rangel García, cabeza del Centro de Reciclaje Mi Amigo Fiel, trabaja todos los días a favor del bienestar de los animales en la capital potosina y su zona conurbada.
Mediante el rescate de perros y gatos abandonados, enfermos y, sobre todo, necesitados de amor, cariño y atención concreta su buena labor.
Basta citar a Mamba, un gato negro que fue rescatado de un puente hace aproximadamente un año y el cual al momento de encontrarlo estaba en muy malas condiciones de salud ya que tenía rota la cadera. Los médicos veterinarios no le daban un buen pronóstico, pero, como señala Haydee, con cuidados y mucho cariño, ya está recuperado en su totalidad y ya se encuentra esterilizado, listo para darlo en adopción responsable.
La asociación civil une dos acciones.
La primera es reciclar y la segunda apoyar a los animales en San Luis Potosí, la cual le demanda más de 20 mil pesos mensuales, que es el costo de proteger a perros y gatos rescatados.
Actualmente la asociación atiende a catorce animalitos, entre perros y gatos, todos ellos, rescatados en situación de calle y a quienes se les ofrecen los servicios básicos de agua, comida, hogar temporal, atención médica en caso de estar enfermos y esterilización, pero sobre todo, la esperanza de que alguna persona de buen corazón los reciba en sus hogares para brindarles esa misma atención y crear un vínculo importante en esta relación humano-animal.
