Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
A unos días de celebrarse el Día del Amor y la Amistad, el comercio del Centro Histórico de San Luis Potosí avanza con reservas. A diferencia de otros años, los cambios de aparadores, promociones y giros temáticos aún no se reflejan con fuerza, un indicador que para los comerciantes confirma un arranque de año complicado y un consumo todavía contenido.
Mónica Heredia, empresaria y presidenta de la organización Nuestro Centro A.C., reconoció que hacer un pronóstico sobre el comportamiento de ventas resulta complejo, pues enero fue un mes “bastante duro” para la economía local. Aunque el 14 de febrero es una fecha tradicionalmente emotiva y favorable para el comercio, el ambiente previo no muestra señales claras de repunte inmediato.
Más allá del factor estacional, Heredia explicó que el contexto laboral ha influido directamente en la capacidad de consumo de las familias. Señaló que el incremento al salario mínimo vino acompañado, en algunos giros, de ajustes de personal, lo que redujo el número de integrantes con ingresos en muchos hogares y, en consecuencia, el gasto destinado a compras no prioritarias.
Ante este panorama, los propios comerciantes han optado por moderar sus inversiones. Desde finales del año pasado, dijo, ya se anticipaba un 2026 con retos económicos, lo que llevó a los negocios establecidos del primer cuadro de la ciudad a ser más cautelosos en la adquisición de mercancía y en la planeación de inventarios.
Pese a ello, el sector mantiene expectativas moderadas de que fechas como el 14 de febrero, junto con el 10 de mayo, ayuden a reactivar parcialmente la actividad. “Hay una ligera crisis económica, sí la hay”, admitió Heredia, aunque subrayó que los comercios formales del Centro Histórico continuarán realizando esfuerzos para atraer clientes y sostener sus ventas en uno de los periodos clave del calendario comercial.
