Martín Rodríguez Loredo
[San Luis Hoy]
Urge una verdadera cultura vial que involucre no solo a los transportistas, sino incluso motociclistas y ciclistas, porque todo el peso de un accidente se lo cargan a los choferes de los camiones, cuando en ocasiones, quien incurre en una falta que hasta le puede costar la vida, es quien maneja en los manubrios, advirtió César Ortega, representante de lo que él denomina “Imparables” y escritor de un libro de desarrollo organizacional y motivación para transportistas.
César Ortega, con 32 años de edad cumplidos y originario del municipio de Villa de Reyes, escritor del libro “Aduéñate de tus días”, explicó que hace falta capacitación en materia de vialidad, y no solo para los operadores de transporte de carga, sino también de la sociedad en general, porque precisamente lo que está fallando, es la cultura vial y eso trae como consecuencia que muchos ciudadanos no entiendan el significado de movilizar 50 toneladas que un automóvil pequeño, una motocicleta o una bicicleta.
Añadió que precisamente por esa causa suceden muchos accidentes,y sin embargo, para efectos de peritajes o incluso de la condena social, siempre harán culpable al transportista, sin considerar que en gran parte, son los ciclistas, motociclistas o automovilistas, quienes generan las causas del accidente, la falta de regulación y de capacitación.
, es la responsable de una cultura muy arraigada para culpar a los transportistas, los que movilizan el 80 por ciento de la carga en todo el país.
Agregó que por ejemplo, una bicicleta y una motocicleta, no tienen regulaciones como tales y de manera literal invaden los carriles, sin importarles que no es fácil frenar un vehículo con 50 toneladas de peso.
Dijo que muchos de los accidentes tiene en su origen en el hecho de que, los ciclistas o motociclistas, no comprenden ni lo básico de la vialidad o incluso criterios tan sencillos como la clasificación de carriles en velocidad alta, media y baja.
Recordó que sucede en ocasiones algo tan complejo como que a quien circula en carril de alta velocidad y no le corresponde.
