De 27 crímenes de odio corresponden a personas trans
Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
La organización civil Mujeres Tejiendo Lazos en Sororidad (Mutelas), miembras del Observatorio Estatal de Crímenes de Odio desde 2021, ha revelado en su informe 2024, titulado “No somos números. Somos Vida”, un alarmante panorama de violencia estructural y transfobia en San Luis Potosí, buscando visibilizar las agresiones que enfrenta la población LGBTIQ+.
El documento reporta un total de 27 crímenes de odio cometidos entre 2017 y 2024, que incluyen 15 asesinatos, 11 desapariciones y un suicidio.
Los hallazgos evidencian una vulnerabilidad extrema en la comunidad trans, pues 27 casos corresponden a mujeres trans. La distribución de los casos de crímenes de odio documentados señala que, además de las mujeres trans, 6 casos corresponden a hombres gays y 4 a mujeres lesbianas.
No se documentaron casos de hombres trans ni de personas bisexuales, una ausencia que, según el informe, no significa que no existan, sino que sus identidades son menos visibles o reconocidas en los registros oficiales y mediáticos.
El informe detalla la gravedad del contexto de riesgo, indicando que de los casos documentados, 12 corresponden a asesinatos, 11 a desapariciones y 3 a desapariciones seguidas de asesinato, lo que muestra una repetición constante de estos crímenes.
El análisis de las desapariciones revela un patrón de violencia sistemática, afectando principalmente a las mujeres trans, con 11 de los 14 casos registrados. Las restantes 3 desapariciones corresponden a mujeres lesbianas. En cuanto a las víctimas, éstas se concentran en personas jóvenes y adultas: 4 casos en el rango de 30 a 34 años, 4 en el de 25 a 29 años y 2 en el de 20 a 24 años.
También se documentaron víctimas adolescentes (15-19 años) y adultas mayores (50-54 años), lo que sugiere que la violencia impacta distintas etapas de la vida; en dos casos la edad no pudo determinarse por la falta de información en las fuentes. Las desapariciones no son un fenómeno aislado en la capital, sino que se dispersan por el estado, destacando Ciudad Fernández (3 casos) y Villa de Arista (2 casos) como los municipios con más registros, seguidos por San Luis Potosí, Ciudad Valles, Villa de Pozos y Cárdenas.
Respecto a los 15 asesinatos, en 8 casos no fue posible identificar el arma empleada. Se constató el uso de arma punzocortante en 4 casos y arma de fuego en 2. Además, se documentó un caso donde la causa de muerte fue producto de una golpiza perpetrada por un grupo de 10 taxistas, de acuerdo con información periodística.
La situación se agrava ante la impunidad. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE) 2024, la cifra negra de delitos en San Luis Potosí alcanza el 93%, lo que implica que la gran mayoría de los crímenes no son denunciados ni investigados. Esta omisión afecta directamente a la población LGBTIQ+, pues las agresiones por odio no quedan registradas oficialmente, limitando su acceso a la justicia.
El informe de Mutelas insiste en que la falta de registros oficiales desagregados impide dimensionar con precisión la magnitud del problema y, por ende, dificulta el diseño de políticas públicas y estrategias de prevención efectivas. A su vez se concluye que garantizar que los nombres, imágenes y descripciones en las fichas respondan a la identidad de las personas trans no sólo facilita su búsqueda, sino que representa un acto fundamental de dignidad y reconocimiento en la lucha contra la discriminación y la violencia sistemática.
