Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
En San Luis Potosí, personas migrantes provenientes de países como Haití, Cuba y Venezuela se incorporan cada vez más al mercado laboral en sectores como la seguridad privada, la construcción, los servicios y la telefonía.
De acuerdo con el doctor Guillermo Luévano Bustamante, coordinador de la Clínica de Litigio Estratégico en Derechos Humanos de la UASLP, esta población suele aceptar trabajos con altas exigencias físicas y, en muchos casos, bajo condiciones desventajosas por su situación migratoria.
El especialista señaló que, si bien la Secretaría del Trabajo local ha establecido un programa en conjunto con la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR) para favorecer la inserción sociolaboral, los riesgos de abusos persisten. “Normalmente se les coloca en una vulneración mayor en la medida en que tienen menos redes de apoyo y menos conocimiento del contexto local”, dijo al advertir que esta necesidad urgente de empleo puede derivar en explotación.
Luévano Bustamante indicó que no existe un registro preciso de la población migrante en la entidad, debido a que muchas personas evitan el contacto con autoridades por temor a detenciones o deportaciones. Explicó que la Secretaría de Gobernación, a través de la Unidad de Política Migratoria, Registro e Identidad de Personas (UPMRIP), solo cuenta con datos de quienes buscan regularizar su estancia, lo que deja fuera a un sector considerable que permanece en condición irregular.
En ese escenario, las y los migrantes sin documentos se encuentran más expuestos a trata laboral, engaños y ausencia de vigilancia gubernamental.
