Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
El incremento sostenido de mujeres en contextos de movilidad, ha comenzado a evidenciar limitaciones en la capacidad institucional de San Luis Potosí, para atender una problemática que, lejos de contenerse, se profundiza en el ámbito laboral y social.
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Migración (INM), más del 40 por ciento de la población migrante en México está conformada por mujeres, muchas de ellas en condiciones de vulnerabilidad que van desde la falta de documentación, hasta la ausencia de redes de apoyo, lo que complica su integración en las entidades receptoras.
En el caso de San Luis Potosí, este escenario ha obligado a las autoridades a reforzar medidas que, si bien buscan atender la demanda creciente, aún enfrentan retos estructurales. La encargada de despacho de la Secretaría de las Mujeres e Igualdad de Género (SEMU), Gloria Serrato Sánchez, reconoció que uno de los principales obstáculos sigue siendo el acceso a empleos formales en condiciones dignas.
Ante ello, la dependencia ha intensificado acciones de acompañamiento institucional, así como esquemas de vinculación con el sector productivo; sin embargo, la inserción laboral continúa siendo limitada frente al volumen de mujeres migrantes que arriban o buscan establecerse en la entidad.
