Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
En la celebración de la misa del desagravio, que llenó a tres cuartas partes la Plaza de los Fundadores, el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe llamó a las personas al perdón y a la conversión de quienes practican la violencia.
Arzobispo y párroco coincidieron en que el suceso del domingo es una fuerte sacudida y pidieron la conversión de quienes hacen el mal. Con una plaza llena a tres cuartas partes, la Iglesia católica potosina celebró la misa del desagravio derivada de la agresión violenta que sufrieron el templo de La Compañía y la Capilla de Loreto.
En la misa encabezada por el arzobispo Jorge Alberto Cavazos, cientos de feligreses provenientes de toda la zona urbana se concentraron en la plaza como no había ocurrido antes, desde temprana hora y para esperar el inicio de la misa. Mientras, frente al templo de La Compañía y la Capilla de Loreto, un equipo de sonido sencillo, sin tapancos ni templetes, únicamente rodeado por los principales sacerdotes de la Arquidiócesis y del Cabildo de la Catedral, el arzobispo encabezó la misa de desagravio.
En el transcurso de la ceremonia religiosa y a manera de demostración de mensaje de paz, el sacerdote Jorge Aurelio Ramírez Torres, párroco el Templo del Sagrario, llamó a un minuto de silencio por lo ocurrido “con ese ruido ensordecedor que era de odio y de rencor”, del domingo en la protesta femenil.
La misa convocó a feligreses de diferentes parroquias de la capital, llenó la plaza en el lado norte, pero la iglesia contó únicamente con el apoyo de un policía por parte de autoridades viales para regular el tráfico. En diferentes instantes de la misa, feligreses gritaron en la plaza “Viva Cristo Rey”.
