Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
La Iglesia católica potosina se sumará al esfuerzo para facilitar las condiciones para aminorar los riesgos de las personas que serán deportadas por Estados Unidos, pero también llamó a la feligresía y al gobierno a que colaboren para disminuir el problema que les creará ser expulsados de aquel país, informó el coordinador de la Pastoral Social, el presbítero Marco Antonio Luna Aguilar.
Precisó que las casas de migrantes están haciendo su trabajo, y ha recibido a todos los que llegan y les ha apoyado con alimentación y abrigo, pero advirtió que quien debe ponerse las pilas es el gobierno.
Dijo que la casa del migrante siempre ha estado lista para recibir a los ciudadanos de otros países que en este caso se encuentren en tránsito hacia sus lugares de origen, pero ahora se tendrá que esperar a ver cómo se desarrollan las cosas.
Sostuvo que el gobierno de México se tiene que poner las pilas para ver cómo va a responder a la deportación masiva de migrantes, no importa si son mexicanos o de otra nacionalidad.
La Casa del Migrante enfrentará un reto mayor si hay una eventual deportación masiva de sudamericanos y centroamericanos que hagan escala técnica en San Luis Potosí.
para no abandonar a los paisanos.
que vendrían de regreso con las deportaciones masivas. Las instituciones ligadas a la religión católica deberán intervenir para solidarizarse con quienes llegarán deportados y desempleados.
La situación actual ha provocado tiempos de angustia, dolor, miedo e incertidumbre ante las disposiciones del gobierno de Estados Unidos, relacionan con la migración.
