Rubén Pacheco
[San Luis Hoy]
Entre 2020 y 2023, el ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación, fue el principal método utilizado por las personas que se suicidaron en San Luis Potosí, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este viernes por la tarde, corporaciones de seguridad reportaron la suspensión de un hombre colgado del cuello del puente Universidad. Las primeras investigaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) apuntarían a un presunto suicidio.
Los datos del Inegi refieren que en esos cuatro años se contabilizaron mil 053 fallecimientos por atentados consumados contra sí mismos, de ellos 258 se reportaron en el 2020; 282 en el 2021; 270 en el 2022; y 243 en el 2023.
De las mil 053 víctimas, 939 optaron por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación, equivalente al 89 por ciento. Es decir, prácticamente nueve de cada 10 decesos fue mediante ese medio.
Por sexo, la realidad es contundente, pues 885 de los suicidas son hombres y 168 son mujeres. O sea, en San Luis Potosí el 84 por ciento o poco más de ocho de cada 10 de quienes se privan de la vida corresponde a población masculina.
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Aunado a ello, el informe semanal de la Dirección General de Epidemiología (DGE) de la Secretaría de Salud federal, refirió que, en poco más de seis meses 2024 se brindó apoyo psicológico a 183 personas que se causaron lesiones autoinfligidas intencionalmente e intentos de suicidio.
En contraste, en lo que va el 2015 la documentación de atenciones fue de149 personas con este tipo de problemas mentales, es decir, 34 casos menos, equivalente a una reducción destacada del 19 por ciento.
De las 149 personas, dos presentaron lesión autoinfligida intencionalmente por disparo de arma corta; 16 con objeto cortante; 12 por ahorcamiento, estrangulamiento o sofocación; 55 por drogas antiepilépticas, sedantes, hipnóticas, antiparkinsonianas y psicotrópicas; 41 por analgésicos no narcóticos, antipiréticos y antirreumáticos; uno al saltar desde un lugar elevado; y 22 intentos de suicidio.
La estigmatización, especialmente en torno a los trastornos mentales y el suicidio, disuade de buscar ayuda a muchas personas que piensan en quitarse la vida o tratan de hacerlo y, por lo tanto, les impide recibir la ayuda que necesitan, advierte la Organización Mundial de la Salud (OMS).
“La prevención del suicidio no se ha abordado debidamente a causa de la falta de sensibilización sobre su importancia para la salud pública y del tabú existente en muchas sociedades que impide hablar abiertamente sobre este tema”, complementa.
