Hay recipientes en mal estado que no han cambiado las empresas
Rolando Morales
[San Luis Hoy]
El comandante del Heroico Cuerpo de Bomberos Metropolitanos, Adolfo Benavente Duque, informó que las fugas de gas se han convertido en el servicio que más atiende la corporación durante 2026, superando ampliamente a los incendios y otros tipos de emergencias. Señaló que la principal causa de estos incidentes son los tanques portátiles en mal estado, especialmente los de 10, 20 y 30 kilogramos.
Explicó que, tras la pandemia de Covid-19, muchas familias adoptaron la práctica de acudir directamente a las plantas distribuidoras para recargar únicamente la cantidad de gas que podían pagar, situación que provocó que los recipientes dejaran de recibir el mantenimiento que tradicionalmente brindaban las compañías gaseras. Esto ha derivado en un aumento significativo de fugas ocasionadas por el deterioro de los cilindros.
Benavente Duque detalló que durante marzo se registraron 178 fugas de gas, de las cuales alrededor de 85 tanques fueron retirados por encontrarse en malas condiciones. Indicó que en muchos casos los recipientes pertenecían a los propios usuarios, por lo que no fue posible recuperarlos a través de las empresas distribuidoras. Asimismo, estimó que en lo que va del año se han atendido hasta mil 300 reportes relacionados con fugas de gas.
El comandante destacó que esta cifra coloca a las fugas de gas como la emergencia más frecuente para el Cuerpo de Bomberos durante el primer semestre de 2026. Además, reconoció que estas situaciones han derivado en accidentes, con un promedio mensual de entre cuatro y cinco personas lesionadas por incidentes relacionados con fugas de combustible.
Ante este panorama, hizo un llamado a la población para regresar al esquema de suministro mediante compañías gaseras, a fin de que los tanques reciban mantenimiento y sean reemplazados cuando presenten daños. También exhortó a revisar periódicamente las instalaciones, verificar el estado de las mangueras y evitar el uso de conexiones inadecuadas o materiales que no estén diseñados para conducir gas.
Finalmente, Benavente Duque advirtió que un tanque en malas condiciones representa un riesgo considerable para la seguridad de las familias y su patrimonio. Por ello, insistió en la importancia de sustituir los recipientes deteriorados y garantizar que toda la instalación de gas se encuentre en óptimas condiciones para prevenir fugas, incendios o explosiones.
