Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
El proyecto de fracking contemplado por Pemex para la Huasteca potosina avanza sin consulta a las comunidades y con un impacto potencial sobre 367 comunidades indígenas en 17 municipios, además de al menos mil 506 cuerpos de agua, entre permanentes e intermitentes, advirtió Rogel del Rosal Valladares, representante de la Contraloría Autónoma del Agua de la Huasteca Potosina.
“No hubo consulta”, afirmó, pese a que —dijo— existe un estudio de impacto social de la Secretaría de Energía que reconoce la alta presencia indígena y sus derechos en la región, los cuales no habrían sido considerados en el planteamiento del proyecto.
La técnica prevista es la fractura hidráulica, única opción para extraer hidrocarburos de yacimientos ubicados hasta a 8 kilómetros de profundidad. El proceso implica perforaciones verticales y horizontales, con la inyección de hasta 29 millones de mililitros de agua mezclada con alrededor de 250 sustancias químicas y arena a alta presión para fracturar la roca.
Entre las zonas en riesgo se encuentran ríos como Tampaón, Pujal Coy, Tancuilín, Huichihuayán, Axtla, Claro, Amajac y Moctezuma, además del río Tempoal. También estarían en peligro 200 cuerpos de agua permanentes y mil 306 intermitentes, así como actividades económicas clave en la región como la agricultura, la ganadería y el turismo.
