Rolando Morales
[San Luis Hoy]
“No se van a echar de menos los terrenos que se están enajenando, y sí van a disfrutar de la obra pública que de ahí resulta”, afirmó el alcalde de San Luis Potosí, Enrique Galindo Ceballos, al defender la decisión del Ayuntamiento de subastar 18 inmuebles municipales para obtener recursos extraordinarios destinados a infraestructura.
El edil rechazó que la medida responda a problemas financieros y sostuvo que las finanzas municipales se mantienen “súper sanas”.
Aseguró que el gasto corriente está cubierto, incluidos servicios como la recolección de mil 100 toneladas diarias de basura, seguridad pública y alumbrado, y subrayó que durante casi cinco años no ha contratado deuda ni solicitado líneas de crédito.
Frente a las críticas, Galindo Ceballos afirmó que existe un “proceso de boicot” en torno a la decisión, aunque dijo que agradece la vigilancia y las auditorías porque, sostuvo, eso transparenta el ejercicio público.
Insistió en que la enajenación no implica endeudamiento ni afectaciones patrimoniales indebidas, sino un mecanismo para transformar activos que actualmente no generan utilidad en obras necesarias para la ciudad.
Señaló que la decisión fue aprobada por unanimidad en Cabildo, con el respaldo de los 18 integrantes de seis partidos políticos, lo que consideró una muestra de legitimidad.
Añadió que el acuerdo establece que el recurso obtenido solo podrá destinarse a obras de infraestructura previamente definidas, por lo que legalmente no puede utilizarse para otros fines. “No puedo agarrar un centavo para llevármelo a otro lado”, puntualizó.
También respondió a los señalamientos sobre la situación jurídica de algunos predios, incluidos aquellos que en su momento fueron donaciones o espacios de recreación.
