
Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
Tras la muerte de su lideresa Bernardina Lara Argüelles, ocurrida ayer, el Sindicato Único de Trabajadores al Servicio de Gobierno del Estado (SUTSGE) enfrenta varios desafíos, el primero, definir la sucesión y luego, enfrentar el conflicto con el gobierno del estado, que no reconoce los resultados de la última elección.
Lara Argüelles falleció ayer a los 77 años de edad, de los cuales, 33 los pasó al frente del sindicato mayoritario del gobierno estatal.
Ahora, el sindicato deberá definir quién le sucederá frente a la agrupación gremial.
Tiene también pendiente un desacuerdo con la administración estatal, luego de que la Oficialía Mayor y el Tribunal Estatal de Conciliación y Arbitraje (TECA) se han negado a reconocer la toma de nota del que se conoce como el sindicato mayoritario, se avecinan procedimientos para elegir al sucesor o la sucesora de Lara Argüelles, y en su caso para acreditar la legal existencia del organismo de representación de los trabajadores.
Por orden de prelación, y una vez que se resuelva el recurso de revisión que la Oficialía Mayor de gobierno del Estado promovió ante tribunales colegiados del Noveno Circuito para hacer valer la negativa de toma de nota, corresponde la representación sindical a la secretaria del Trabajo y Conflictos, Lili Pérez Pérez, pero solo podrá ejercer el cargo por tres meses en caso de que el fallo sea favorable al sindicato. La representante sindical sustituta tiene el deber de convocar a la elección de una nueva dirigencia.
Aunque el sindicato ganó un amparo, y el gobierno promovió en enero pasado un recurso de revisión en el Tribunal Colegiado del Trabajo del Noveno Circuito, que aún no está resuelto.