Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
El caso de Lía, una menor de tres años que permanece bajo resguardo institucional en San Luis Potosí desde hace tres meses, ha encendido señalamientos sobre posibles irregularidades en el sistema de impartición de justicia familiar y en los mecanismos de protección infantil, luego de que su madre denunciara presuntos abusos y negligencia.
Nicole Mazotti, madre de la niña, sostiene que la pérdida de la guardia y custodia derivó de una determinación judicial que calificó como desproporcionada, al originarse —según su versión— por un episodio de enfermedad de la menor. A partir de ahí, el caso escaló a instancias legales que derivaron en el traslado de Lía a resguardo estatal.
De acuerdo con su testimonio, actualmente la menor se encuentra en la Procuraduría de Protección de Niñas, Niños y Adolescentes (PPNNA), donde —asegura— ha presentado lesiones visibles durante las visitas supervisadas, entre ellas moretones y rasguños, pese a que entregó constancias médicas y tratamientos por una condición dermatológica preexistente.
Mazotti también señaló presuntas anomalías en el actuar de personal institucional, incluyendo restricciones en las convivencias, negativas para documentar el estado físico de la menor y actos de intimidación. Incluso refirió que un exfuncionario fue separado del cargo tras la presentación de una denuncia ante instancias anticorrupción.
El proceso legal, agregó, se ha desarrollado en medio de tensiones con el progenitor de la niña, a quien acusó de incumplir previamente con sus responsabilidades, pero que actualmente cuenta con reconocimiento dentro del expediente judicial.
