Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
El diálogo, la propuesta de paz y de hermandad que siempre derive en encuentros y no en ataques, es el aprendizaje que debemos llevar en 2026, para ser mejores y garantizar una vida en fraternidad, pidió el arzobispo Jorge Alberto Cavazos Arizpe, para el inicio del año del centenario de lo que se denominó “Guerra Cristera”.
Se trata de un fenómeno social que en 1926, se originó de los tiempos del gobierno de Plutarco Elías Calles, cuando la iglesia comenzó a sufrir ataques que derivaron en lo que se presume, fueron miles de mártires, tan solo por ser creyentes católicos o por dedicarse al ministerio de culto religioso.
Dijo que estamos llamados a fortalecer la vida, la hermandad y la esperanza, como parte de esos aprendizajes que surgieron de aquella experiencia.
“Es el centenario de la época cristera y la resistencia de los fieles cristianos contra los ataques diversos a la fe y a las personas que, no se sabe, donde cientos a miles de mártires, entre laicos y sacerdotes”.
Dijo el arzobispo que “estamos también llamados a propiciar condiciones de unidad especial por la eucaristía, que es Jesús vivo y llamó a cuidar los valores, cuidar la fe, la esperanza y las libertades”.
Agregó que a un siglo de distancia, lo que se debe privilegiar es el diálogo permanente, la propuesta de paz entre todos, la hermandad y el encuentro, sin que exista ataque.
Citó al Papa León XIV, quien invitó a los creyentes y no creyentes a tender puentes de diálogo, de manera que también haya madurez entre los cristianos para que todo mundo se comprometa a ese diálogo y esa paz.
Dijo que estamos llamados a ir por un objetivo, realizar la vida y ser felices.
Pidió a los feligreses ser agradecidos por 2025, pero que en 2026 todos podemos ayudarnos como hermanos la salida adelante en lo que más se necesita.
