Ya hay víctimas de diversos fraudes, señaló el Instituto Municipal de Vivienda soledense
Por Flor Martínez
[San Luis Hoy]
El ejido San Francisco, mejor conocido como Rivas Guillén, y el Camino a Cerro de San Pedro concentran las zonas con casos de venta irregular de terrenos y propiedades.
El Instituto Municipal de Vivienda de Soledad alertó a la población sobre posibles fraudes al adquirir inmuebles que no cuentan con documentos que acrediten legalmente la propiedad.
Daiana Anahí Rosas Rodríguez, titular de la dependencia, indicó que el personal del instituto brinda asesoría a quienes pretenden adquirir un inmueble para verificar las condiciones legales del terreno y orientar a los compradores sobre los documentos que deben solicitar antes de concretar una operación.
Entre las principales recomendaciones se encuentra comprobar que quien vende sea realmente el propietario y acudir ante una notaría para formalizar la compraventa.
Señaló que una de las principales problemáticas es que muchas personas acuden al Instituto después de haber sido víctimas de un fraude, cuando ya realizaron pagos o incluso, cuando se encuentran en proceso de liquidar un terreno cuya propiedad no puede acreditarse legalmente.
Entre las modalidades detectadas se encuentran la venta y reventa de terrenos a través de redes sociales, así como la entrega de recibos o constancias elaboradas por particulares que no tienen validez como documentos de propiedad, explicó.
También se han identificado casos de personas que se hacen pasar por gestores o abogados y ofrecen realizar trámites de regularización o escrituración a cambio de dinero.
Lamentó que en el Camino a Cerro de San Pedro se han detectado este tipo de prácticas. Asimismo, en el ejido San Francisco o Rivas Guillén, existen terrenos y viviendas que ya se encuentran urbanizados, pero que todavía no cuentan con un título de propiedad o escritura.
En estos casos, la regularización depende de la coordinación entre las autoridades ejidales, el Registro Agrario Nacional, la Procuraduría Agraria y el municipio.
La funcionaria advirtió que las constancias ejidales pueden acreditar determinados derechos dentro del núcleo agrario, pero no sustituyen un título de propiedad o una escritura para acreditar plenamente la propiedad de un inmueble.
Añadió que también se han detectado cobros de entre mil y tres mil pesos por constancias elaboradas de manera particular, documentos que no otorgan certeza jurídica sobre la propiedad.
Por ello, el instituto pidió evitar pagos a intermediarios y realizar los trámites únicamente ante las instancias correspondientes.
Finalmente, recomendó a la ciudadanía acudir al municipio, Catastro, Desarrollo Urbano o una notaría antes de comprar un terreno, con el objetivo de verificar la identidad del propietario, la situación jurídica del inmueble, su clave catastral y las condiciones para una eventual escrituración o regularización.
