La devoción se remonta a 1820, cuando un carpintero talló la imagen religiosa a partir de un árbol de sauce
Por Rubén Pacheco
[San Luis Hoy]
El Poder Ejecutivo de San Luis Potosí, declaró patrimonio cultural inmaterial del estado las fiestas patronales en honor al Señor del Saucito, su peregrinaje, ruta procesional y de penitencia.
La petición impulsada por colonos y feligreses, resultó procedentes al constituir una ceremonia, festividad, tradición y costumbre de carácter público, transmitida de generación en generación y reconocida como parte esencial de la identidad cultural de la comunidad potosina.
El decreto de procedencia precisó que las obras de infraestructura, urbanización o movilidad que se desarrollen en las vialidades vinculadas con las festividades, deberán prever las medidas necesarias para garantizar la continuidad, seguridad y viabilidad.
Las fiestas patronales en honor al Señor de Burgos o Señor del Saucito, integran un ciclo de celebraciones que inicia con la bajada de la imagen del altar el tercer domingo de febrero, continúa con peregrinaciones diarias y el novenario de culto.
Luego prosigue con la fiesta titular que comienza el primer viernes de marzo y culmina en la festividad principal, consistente en la solemne procesión con su ruta peregrina y de penitencia,
La devoción inició alrededor de 1820 cuando un carpintero buscaba madera para su trabajo. Encontró un árbol de sauce con unas ramas con forma de cruz en la comunidad Estanzuela, por lo que decidió tallar la imagen religiosa.
A mediados de 1826 la imagen fue consagrada y los devotos comenzaron a nombrarla como el Señor del Saucito. El 26 de noviembre de ese mismo año se celebró la primera romería hacia las Encinillas, lugar que posteriormente se convirtió en la colonia y hoy barrio del Saucito,
Dicha declaratoria se suma al reconocimiento de patrimonio cultural del estado del cementerio municipal del Saucito, ubicado en ese mismo sector de la zona norte de la capital potosina.
