Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
Para las mujeres cuidadoras familiares no remuneradas, como madres de infancias con discapacidad e hijas de adultos mayores en condición de dependencia por enfermedad crónica, discapacidad o vejez, participar en la marcha del 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer, en San Luis Potosí, representa una forma de denunciar la falta de apoyo y respaldo por parte de las autoridades.
Mariana Hernández Noriega, madre cuidadora y defensora de los derechos de las personas cuidadoras familiares no remuneradas, destacó que esta fecha es significativa porque permite visibilizar sus demandas y la ausencia de políticas públicas que las respalden.
“Muy pocas pueden darse el lujo de salir de sus casas para marchar y hacer notar que existimos, que sostenemos la vida de nuestras familias a través del trabajo doméstico y de cuidados”, afirmó. Explicó que, además de las labores del hogar, muchas de ellas también administran medicamentos, realizan curaciones, alimentan, asean y trasladan a sus familiares con discapacidad o enfermedades crónicas que no pueden valerse por sí mismos.
Señaló que las cuidadoras familiares han sido abandonadas.
por el sistema social e invisibilizadas por los gobiernos. Además, refirió que muchas enfrentan violencia psicológica, física y patrimonial por parte de sus propios familiares.
“Los gobiernos nos ignoran y pretenden que con ‘ayudas’ económicas se resuelve todo, cuando en realidad los sistemas de cuidados deben ir más allá del asistencialismo. Se trata de implementar políticas públicas transversales que les permitan tener tiempo libre, acceso al trabajo, autocuidado y descanso, para recuperar vidas propias”, enfatizó.
Asimismo, advirtió que la omisión de estas problemáticas constituye una forma de violencia institucional.
