Samuel Moreno
[San Luis Hoy]
A pesar de que en la entidad más de 143 mil personas viven con alguna discapacidad, el Sistema Estatal DIF, proyecta atender apenas a 8 mil 893 pacientes de nuevo ingreso durante 2026 en el Centro de Rehabilitación y Educación Especial (CREE), lo que exhibe el tamaño de la brecha entre la demanda real y la capacidad institucional.
De acuerdo con las reglas de operación publicadas en el Periódico Oficial del Estado, el universo potencial es aún mayor: 496 mil 661 personas presentan algún tipo de condición, entre discapacidad, limitaciones o problemas mentales, según datos del INEGI retomados en el documento oficial. Sin embargo, el acceso a los servicios especializados seguirá condicionado a procesos de valoración médica, disponibilidad y, en muchos casos, a listas de espera. El modelo de atención para este año mantiene un esquema de “corresponsabilidad”, es decir, los usuarios deberán cubrir cuotas de recuperación por cada servicio recibido, mismas que se asignan con base en estudios socioeconómicos. Estos ingresos, reconoce el propio DIF, forman parte del financiamiento operativo del centro, junto con recursos públicos estatales.
La presión sobre el sistema no es menor. El CREE atiende diariamente entre 400 y 600 personas, lo que ha obligado a establecer mecanismos restrictivos como la baja temporal de pacientes que acumulen faltas o la reasignación de horarios ante inasistencias, evidenciando la saturación del servicio.
