Martín Rodríguez Loredo
[San Luis Hoy]
En el triduo de misas a la memoria de Jorge Eduardo Dávila Ramírez, estudiante de la Facultad de Enfermería de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí asesinado a los alrededores de la Zona Universitaria durante el robo de su vehículo, el sacerdote celebrante Rubén Pérez Ortiz condenó los actos cobardes de personas que se dedican a la violencia y a diferentes tipos de delincuencia, y llamó a las autoridades a tomar medidas para que no se repita un acto como el que ya afectó a una familia.
Pérez Ortiz reconoció la trayectoria, vida y obra de Jorge Eduardo Dávila y recordó que finalmente, fue un joven de bien, que estaba inmerso en sus estudios para ser un excelente profesionista, construía su futuro y se preparaba para resolver la salud y la vida de otros.
El párroco del templo de Nuestra Señora de los Remedios, de Tequis, llamó a los potosinos y en particular a los creyentes a orar por un futuro diferente al mundo de criminalidad y violencia que se ha vivido ahora, y en el que se requiere el apoyo del decidido de los ciudadanos para revertir el efecto.
También llamó a las autoridades a resolver sus problemas de seguridad con prontitud y a hacer un esfuerzo mayor para que la violencia y la criminalidad bajen.
