Ana Paula Vázquez
[San Luis Hoy]
La tensión generada por la protesta ciudadana al exterior del Congreso del Estado escaló hasta el pleno legislativo, donde las diputadas Gabriela López Torres, de Morena, y Roxanna Hernández Ramírez, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), confrontaron públicamente sus posturas sobre la atención a los manifestantes minutos antes de que estos ingresaran al recinto.
Durante el receso de la sesión, López Torres pidió privilegiar el diálogo con los inconformes y rechazó cualquier intento de criminalizar la protesta. “No criminalices la protesta, es su derecho al diálogo”, expresó la legisladora morenista. En respuesta, Hernández Ramírez sostuvo que no debía justificarse la violencia y afirmó haber sido víctima de agresiones al intentar ingresar al Congreso. “Yo fui testigo, casi me golpean. Había personas alcoholizadas y drogadas”, señaló desde el presidium.
Posteriormente, López Torres explicó que su intervención no estuvo dirigida de manera personal contra la diputada del PVEM, sino que buscaba que la presidencia del Congreso atendiera las demandas de los manifestantes para evitar situaciones de riesgo. Asimismo, aseguró que no le constaban las agresiones denunciadas por Hernández Ramírez y cuestionó los señalamientos sobre presunto consumo de alcohol o drogas entre los asistentes, al considerar que ese tipo de expresiones contribuyen a estigmatizar la manifestación.
“¿Qué le diría a mi compañera Roxana? Pues que no criminalice, que no mencione que eran personas alcoholizadas, drogadas, no me parecen digno de una diputada que se dice del pueblo, no escuchar al pueblo y sobre todas las demandas, todas las demandas deben ser escuchadas para determinar si son legítimas”, dijo.
La legisladora de Morena también criticó la ausencia de integrantes de la bancada verde durante el diálogo que posteriormente sostuvieron diputados con ciudadanos inconformes.
