Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
Trabajar para el Estado ya no es garantía de asegurar el acceso a la salud. El Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado, también padece desabasto de medicamentos específicos y no tienen ni siquiera para llevar a los hospitales militares.
Al igual que en el Instituto Mexicano del Seguro Social, también para el ISSSTE hay desabasto en medicinas básicas, pero con mayor razón para tratamientos de enfermedades crónico-degenerativas. El negocio del desabasto es exactamente el mismo: no hay medicinas y mandan a los pacientes o sus familiares a las farmacias.
Pacientes y familiares precisaron que faltan medicinas, para el control de dolor, inflamación o prevención de infecciones. Con la quimioterapias, la situación es peor. Precisan que son tratamientos caros y no hay suficiente abastecimiento para ayudar a evitar el deterioro de la salud de las personas que sufren inmunosupresión.
Explican que entienden al personal médico, porque tanto ellos como los de enfermería son quienes dan la cara por los problemas administrativos que ha generado el propio gobierno, al retirar el gasto en medicinas, a pesar de que las instituciones de seguridad reciben dinero líquido para trabajar y adquirir los insumos.
