Martín Rodríguez
[San Luis Hoy]
De juegos y juguetes está hecha la creatividad de madera; decenas de artesanos son los proveedores de pequeños negocios y locales de mercados potosinos.
La señora María Elena Jaime, comerciante del Mercado República, asegura que son los turistas, quienes más buscan las artesanías de madera, para tratar de quitar a los niños la costumbre de creer que todo se encuentra en una tablet.
Sin embargo, para ella los colores, sonidos y texturas, son apenas el comienzo de una tradición que para muchas familias no muere, sobre todo cuando los barnices han secado y dan color y diferentes durezas de madera.
Ella dice estar convencida de que todavía abundan los niños que ven en las pantallas una saturación que los intranquiliza y por lo tanto, piden que les ayuden a desarrollar destrezas como enredar un trompo, que el yoyo suba y baje, o que se busque la forma de alcanzar el hoyo del trompo.
Todavía, dice, hay niños que sienten la presión y el peso de los trompos de maderas densas y pesadas, mientras se equilibran dando vueltas sobre la palma de la mano, mientras el cordel espera a envolver de nuevo el juguete.
