APELSA, contaminando a San Luis desde 1953…
“HUELLAS que trascienden al tiempo”, es el encabezado de un publireportaje publicado por una revista, sobre la empresa Abastecedores Pecuarios Lozano (Apelsa), más bien sería “olores que trasciende en el tiempo”. Allá por los años setentas y ochenta, por el tradicional barrio de San Sebastián, ya a media tarde cuando comenzaba Apelsa a emitir sus desagradables olores por todo el oriente de la ciudad, las señoras gritaban “cierren las ventanas porque ya están quemando burros”, 50 años después nada ha cambiado…
LA historia de Apelsa se resume a 72 años de contaminar la ciudad con absoluta impunidad. Recomendaciones de Derechos Humanos, amparos, quejas, protestas, manifestaciones bloqueos, estudios que arrojan resultados que las fétidas emanaciones que emite esta empresa a la atmósfera provocan enfermedades, amén de que sus desechos son vertidos al drenaje pues apenas en octubre del año pasado se construía su planta tratadora de aguas, con muchas décadas de atraso y con el consiguiente y enorme contaminación a la red de drenaje…
APELSA, según su página web oficial asegura que actualmente produce “2 mil toneladas mensuales de productos”, como concentrados proteicos para animales de granja, juguetes de carnaza y golosinas para perros, sales de calcio para la ganadería lechera, además han incursionado en fábricas de empaques y hasta en hotelería…
APESTA, perdón Apelsa, fundada por Mario Lozano González, según él “hijo de padres de origen español separdita(sic) y española noble”, padre de 12 hijos, entre ellos el impresentable exalcalde capitalino Jorge Lozano Armengol, Mario Lozano, en sus memorias aseguró que en sus pininos como empresario: “Me dediqué de lleno a la elaboración de harina de carne, dejando a un lado la producción de alimentos balanceados; llegué a matar veinte mil burros por mes. Nada más aquí en San Luis, mataba doscientos burros diarios, tengo fotografías en las que se aprecian más de dos mil burros y caballos en catorce hectáreas”…
CON gran éxito hay que reconocerle, a finales de los años 60s, Mario Lozano expandió su empresa, instalando una planta en el Barrio de San Gaspar, en el municipio de Tonalá, en Jalisco, todavía no conurbado con Guadalajara, pero al igual que en San Luis, la planta de Apelsa, también despedía olores fétidos provocando por igual innumerables protestas de los vecinos, cansados de oler a burro quemado, las instalaciones fueron clausuradas temporal y parcialmente, pero tampoco se solucionó el problema de los nauseabundos olores que despiden…
SEGÚN estudiosos, los tres entes más contaminantes en la zona metropolitana son: la planta de Zinc, de la Minera México, ubicada al poniente de la ciudad, las ladrilleras que impunemente, sin control y a diario queman combustible altamente peligroso y cancerígeno y obviamente Apesta, perdón, Apelsa que a pesar del cambio de instalaciones y los anuncios de inversiones millonarias para abatir las emisiones fétidas y la contaminación del agua, de sus propietarios, ahora bajo la dirección de la nieta de Mario Lozano, Patricia, hija del Ricardo Lozano…
ES de un humor negro de antología, la “Misión” de Apesta, perdón Apelsa, “Transformar rentablemente productos en bienes de calidad, contribuyendo a genera bienestar y equilibrio ecológico”, pero ¿qué tal su “visión”?: “Institución confiable, en crecimiento, rentable y limpia. Generadora de oportunidades y beneficio, integrada por personas responsables, innovadoras y comprometidas con la mejora continua”. Y por último uno de sus “valores”: “responsabilidad con nuestros clientes, proveedores, con nosotros mismos, con la sociedad y con el medio ambiente”, sopas, pues serán responsables con todo mundo pero nunca con el medio ambiente, no cabe duda que efectivamente, su empresa “ha contribuido a generar bienestar”, no hay duda de la enorme fortuna que esta familia ha acumulado, sí a su trabajo ípero comprometiendo la salud y el medio ambiente de los potosinos. A ver si la secretaría de Ecología del Estado, Sonia Mendoza, se pone las pilas y pone orden a Apelsa y otras empresas más contaminantes, al igual que regular a las ladrilleras y a la Planta de Zinc…
PD.- Hoy entrará en vigor la mentada Ley Antichatarra, el objetivo es loable y aplaudible, eliminar los alimentos altos en azúcares, harinas refinadas y grasas saturadas, de las tiendas de las escuelas del país, para combatir la obesidad infantil que hoy es un grave problema de salud en México. Pero ¿y las tiendas y tendajones que se ubican al exterior de los planteles?, ¿quién los va a regular?. Con este nuevo ordenamiento no vaya a pasar como la Ley Antitabaco, que desde 2023 prohíbe la venta de cigarros al menudeo, o la exhibición de cajetillas en las tiendas, ambas cosas ignoradas por completo por las autoridades, pero en fin…Armando Acosta
