TREMENDO amanecer puso de cabeza a la policía estatal, cuando sus elementos fueron emboscados en la capital…
EL suceso prende las alarmas porque por años, las autoridades locales presumieron una calma que bien valía cacarear, porque los sucesos más graves eran aislados y no parecían comprometer hechos de tanta gravedad como los vividos este domingo…
MANIFESTACIONES de operación de la delincuencia con efectos tan desastrosos como el de ayer, revelan que el sistema de seguridad de San Luis Potosí está fuera de control, las autoridades perdieron la batalla contra quiénes rompen la paz y ya hasta hay grupos que les perdieron el respeto…
HACE 19 años que no ocurrían sucesos de presunción de fuerza de los grupos delictivos, como ya había ocurrido cuando algunos delincuentes causaron desmanes en la ciudad…
POR supuesto eran instituciones que por entonces todavía estaban fuertes, sus servidores públicos guardaban una relativa autonomía con las decisiones de sus gobernantes y no la época de los jueces del Bienestar y los magistrados “sin límites” ni de una fiscal que se mueve a medio kilómetro por hora para el desahogo de investigaciones…
AHORA, solo falta ver qué implica la conducta delictiva que derivó en la agresión a policías estatales, que por ahí rondaban en la delegación de La Pila, usando la muy poquita gasolina que el gobierno suministra a las patrullas para que al menos de vez en cuando, sus policías salgan de su letargo automotriz, de aquellos puestos de vigilancia donde los carros se mantienen varados por horas…
EN 2007 y 2008, se vivieron las manifestaciones más graves de delincuencia organizada nunca antes vistas en territorio potosino y que enlutaron familias de particulares y hasta de servidores públicos, y cambio para siempre aquel escenario donde todo era ingenuidad y los hechos de delincuencia eran tan comunes, que los presos de la época eran puro raterillo, defraudador, extorsionador de bajo vuelo, violador o asesino del fuero común…
TODO cambió desde aquellos movimientos de funcionarios de seguridad del gobierno marcelista, que en algunos casos ya traían antecedentes de desempeño cuestionado en otros estados y se vinieron a disfrutar de la nómina de los impuestos de los potosinos…
BUENO, en el gobierno de hoy no se canta tan mal las rancheras, por ejemplo desde que llegaron algunos funcionarios que se apropiaron de los cargos que ya quisiera cualquiera de quienes guardaron lealtad a un movimiento político que hoy disfruta de las mieles del poder y raras veces voltea a agradecer a quienes apoyaron…
ES justo por esa causa, que en el alza de la violencia, el gobierno local necesitará mucha suerte, capacidad de organización de su policía y resultados convincentes, si no es que quiere pasar a la historia como otro más al que la delincuencia rebasó.
POSDATA: Y a propósito de instituciones que no funcionan, la Fiscalía General del Estado está de cabeza, porque sus resultados parecen más de obediencia de órdenes de los funcionarios para fines concretos, que para bajar el altísimo índice de impunidad.
REMATE: El lado malo: Un amo de llaves muy desatento estuvo a punto de hacer colapsar el ingreso de miles de jóvenes a su evento del Congreso Nacional Juvenil Misionero en la Arena Potosí. En el mismo lugar, prevalecieron buenos controles de seguridad, pero también algo que vale la pena reconocer: La titular de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes mandó autobuses urbanos en horario extra para los chamacos que se quedaron hasta tarde en las reuniones del congreso.
FUGA: El gran ausente ante los miles de jóvenes que vinieron de todo el país, fue el alcalde de la capital Enrique Galindo Ceballos. A veces el presidente va a España a recoger una escoba de plata, pero esta vez no acompañó a los jóvenes.
