SI cada semana del año tuviera nombre, la que terminó este sábado se llamaría “No tienen llenadera”…
NADA más para empezar a nivel micro en esta ciudad capital de San Luis Potosí, todo parece indicar que el nuevo director del organismo operador Interapas recibirá un aumento sustancioso de sueldo, si los números no mienten, a un valor aproximado de 10 por ciento con respecto a las percepciones del ahora exdirector Jorge Daniel Hernández Delgadillo…
MUCHO se habrá de agradecer a la transparencia administrativa, que agregue a sus informes públicos los estados financieros del organismo operador, mínimo para saber si procede un aumento de ese tamaño, aunque no sería rara la presión que también afecta a los trabajadores, por niveles inflacionarios que van mucho más arriba de las estadísticas que tratan de sostenerse como versión pública…
SE reitera que los tacos de estadística no son sabrosos y ni siquiera saludables cuando las cifras están maquilladas y un ejemplo de que la realidad puede ser diferente a la que reflejan las gráficas de barras y de pastel, es el que se refiere a las actividades para recabar datos y traducirlos a informes, a partir de metodologías dudosas…
SIN embargo, basta un sondeo con cualquier ciudadano para que evalúe de qué manera le ha pegado la crisis económica en su bolsillo, cuánto compraba en enero de 2025 y para qué le alcanza en 2026, justo cuando se dice que el poder adquisitivo se recuperó y a decir del incremento de los precios, es obvio que eso es una mentira cuidadosamente adornada…
EL punto es que una propuesta de incremento salarial al director del organismo operador de agua potable, debería corresponder al intento de nivelar el salario a los trabajadores, pero también debería ser el reflejo de un índice inflacionario que ha destruido las capacidades del organismo operador para ampliar los proyectos de infraestructura; el Interapas vive en números rojos por cuestiones políticas…
EN otros recintos, la cosa es diferente y un ejemplo es el Congreso del Estado, la cuna de los presupuestos de egresos, de la que no salen los números precisos ni en tiempo real de la fuga de dinero, perdón, del gasto anual, que se supone debería traducirse en acciones para legislar…
HASTA ahora no nos hemos enterado de alguna ocurrencia de los curuleros locales, que en diversas legislaturas han hecho sus propias travesuras con el erario público, tales como gastar, gastar y gastar y mandar al calabozo la transparencia administrativa y el acceso a la información pública, de vez en cuando comprarse un carrito y a veces aceptar meterse en la tómbola de una camionetita y bendecir al autor de la rifa…
TOCA también el turno a los ministros recién pasados por las urnas, esos que como en Bolivia, fueron electos a partir de métodos políticos, o mejor dicho bajo la metodología de la oclocracia, es decir, que la muchedumbre tome una decisión técnica, para configurar salas de una corte, salas de tribunal de justicia, juzgados de distrito, juzgados del fuero común y tribunales colegiados de circuito, más o menos jugando al depósito de votos en urnas, como si la justicia fuera producto de oferta política…
LOS problemas del gasto público, la justicia y el agua están contaminados de coliformes políticas y lo saben diputados y los jueces políticos.
REMATE: A propósito de grandes líos, otra vez los que no pagan impuestos seguirán en el sector de los que no contribuyen. Los únicos capaces de sostener la salud de quienes recurren a las empresas por incompetencia del IMSS, el ISSSTE y el sistema general de salud, es decir los hospitales privados, enfrentan un grave problema financiero por una decisión repentina y madrugadora de los curuleros federales que los obligan a pagar doble impuesto en las declaraciones 2026.
