LA historia de riesgos en Palma de la Cruz, Soledad de Graciano Sánchez, se remonta a 1995, cuando la empresa Canadian Mining Company, filial de Cambior, llegó a San Luis Potosí para explorar la zona del Cerro de San Pedro, que hacía décadas que no sufría explotación de oro y plata, antes del descubrimiento, a manos de mineras tradicionales que trabajaban con túneles…
LA compañía canadiense reportó el denuncio ante las autoridades de energía y minas del gobierno mexicano, por entonces encabezado por Ernesto Zedillo Ponce de León, y presentó un proyecto para extraer los metales preciosos a través de la técnica del tajo abierto…
DE inmediato, el plan provocó la reacción de ambientalistas que incluyeron al organismo internacional Greenpeace, además de dos organizaciones locales, la primera de ellas encabezada por Sergio Serrano Soriano, de nombre Pro San Luis Ecológico, de activismo total y la segunda, con un perfil más académico, Educación y Defensa Ambiental, de la doctora Angelina Núñez Galván…
LUEGO aparecerían también políticos de partidos de oposición que se aprovecharían de la condición para hacer su propia técnica de intento de freno de la minera…
LA suerte estaba echada, cuando el activismo ambiental tomó sus reservas, luego de que el Panel Internacional del Tratado de Libre Comercio multó al gobierno mexicano con 16 millones de dólares, luego de cerrar el confinamiento de desechos industriales de Metalclad en Guadalcázar, supuestamente sin causa justificada y a partir del activismo de los grupos ambientalistas…
EL río revuelto permitió a la empresa canadiense abrir su filial Minera San Xavier, para la explotación del oro a tajo abierto, con técnicas que involucran voltear el Cerro de San Pedro y crear patios de lixiviación para el beneficio del oro y la plata, a pesar de que la magnitud del proyecto involucraba espacios de riesgo ambiental para la cuenca lechera de Palma de la Cruz…
ES decir, el impacto ecológico calculado por Educación y Defensa Ambiental involucraría también la máxima zona de producción de leche del municipio de Soledad de Graciano Sánchez, algo que no fue calculado ya en el gobierno de Fernando Silva Nieto, en 1999, ya con la autorización federal, ni desde el principio, pero que los gobiernos de la época no quisieron atender…
ES más, la Minera San Xavier comenzó a trabajar, luego de una amplia discusión en medios de comunicación, hasta el gobierno de Marcelo de los Santos, cuando el entonces secretario general de gobierno acudió a cabildear directamente con los pobladores, en un tiempo en que para entonces, la comunidad La Zapatilla ya había sido reubicada, incluso con viviendas totalmente nuevas…
POR entonces, parecía que los estudios de mecánica de suelos pasaron de noche y los responsables ocultaron los resultados del riesgo verdadero, porque en una zona semidesértica, de todos modos la minería requería de grandes cantidades de agua y de un sacrificio importante del acuífero…
SI se pretende evaluar el impacto de la sobreexplotación, basta con los estudios de subsidencia patrocinados por la Universidad Autónoma de San Luis Potosí para zonas como la famosa falla Aeropuerto, que parte en dos a esta colonia y a la Industrial Aviación, o algunas otras que permiten la filtración libre del agua superficial hasta el subsuelo…
YA con el exceso de agua sustraído para la explotación minera y la demolición del Cerro de San Pedro, es de imaginarse el tamaño del abatimiento del cono del acuífero y por consecuencia de éste, la aparición de nuevas fracturas en el subsuelo, entre las que pudiera encontrarse la que apareció en Palma de la Cruz…
LO sabían los geólogos, pero la mayoría guardaron silencio.
