EL 14 de julio del año que termina, ciudadanos del Altiplano denunciaron la aparición de vehículos con apariencia de los oficiales de uso de la Guardia Nacional, debidamente balizados y con torretas y sirenas, cuyos tripulantes portaban uniformes iguales y además, utilizaban las insignias para extorsionar en la Carretera 57…
EL incidente de aquella ocasión ocurrió en los límites de San Luis Potosí y Nuevo León, en aquel famoso tramo de Matehuala a San Roberto, que desde la década de 1990 era mundialmente famoso por mantener sus retenes oficiales de extorsión de policías estatales de aquella entidad…
YA se sabía que por entonces, los extorsionadores eran policías y que había una ruta donde las áreas de seguridad parecían mantener operativos ordenados por sus jefes para importunar automovilistas en el famoso kilómetro 26 de la Carretera 85, de Nuevo Laredo a Monterrey y luego en San Roberto, en el tramo de Saltillo a Matehuala de la Carretera 57…
PARA finales de la década de 1990, comenzaban a gestarse los primeros grandes grupos de delincuencia organizada que reemplazarían a los cárteles tradicionales de los territorios sinaloense y tamaulipeco; la delincuencia se extendió por todo el país y para pertrecharse, ocupó no solo de sus insumos ilegales, sino también de vehículos que con frecuencia imitan a las patrullas de uso oficial…
DESDE entonces, los gobiernos formalmente establecidos han desmantelado células delictivas que utilizan vehículos clonados para prestar sus servicios, según se sabe a través de las noticias y los comunicados oficiales de las autoridades de diversos niveles de gobierno, tanto en la federación como en estados y municipios…
PRECISAMENTE para evitar la clonación de cuerpos de seguridad, las leyes en la materia establecen parámetros claros de operatividad de la policía oficial, pero también los estándares de evaluación de los cuerpos de seguridad privada…
PARA estos últimos, tanto el Sistema Nacional de Seguridad Pública como los secretariados ejecutivos de los Sistemas de Seguridad Pública de las entidades, establecen reglas de operación de las policías privadas o de los cuerpos de seguridad que prestan servicios para empresas o personas, a través de normas que incluso están reguladas por la Secretaría de la Defensa Nacional…
LAS normas son tan estrictas, que un proveedor potosino de equipamiento para patrullas, que hace su trabajo de buena fe y se somete a concursos, sufrió en la década pasada, la penuria de uno de sus modelos de patrulla para demostración fue detenido porque un mal conductor lo traía paseando en las calles, de manera innecesaria y fue abierto una investigación por un supuesto acto de clonación de patrullas cuando en realidad no era así; era un vehículo con los números ceros…
UN exdiputado de perfil disruptivo, al que se conoce con el alias de “El Tecmol”, presentó su propia versión de lo que considera que es una patrulla para vigilar el municipio de Ciudad Valles; el exlegislador que también sigue manteniendo presencia pública e incluso cercanía con el sector gubernamental, en esta ocasión se asumió como vigilante de la ciudad, según él, para compensar ciertas carencias en el combate a la delincuencia…
NO hacer cosas que parecen buenas pero que también parecen malas es una regla de oro que no nada más aplica a la política, sino también en la vida cotidiana; entonces, si alguien mete a circulación una patrulla según para poner orden, por principio de cuentas no es alguien que tenga nombramiento como servidor público, tampoco es funcionario y mucho menos, propietario de un cuerpo de seguridad oficialmente registrado…
ES de imaginarse qué pasaría si la sociedad se acostumbra a ver que Juan de las Cuerdas puede tener una patrulla y decir que vigila; ya va a pasar como en las Farmacias del Bienestar, siempre desabastecidas, pero no falta quien ofrece en venta las medicinas que no están en el inventario.
