EL gran lavadero potosino
HOY la famosa Bitácora viene de tutifruti: Congreso, PRI, PAN, alcalde y policía.
PARECE pleito de vecindad, pero todo sale del mismo lavadero: nadie asume nada, todos se sacuden la culpa y después se preguntan por qué San Luis está como está.
AQUÍ todos se lavan las manos y el ciudadano termina pagando.
Primero, el Congreso saldrá de su cómodo receso (como si se lo merecieran) el 30 de julio para votar la derogación de la vergonzosa Ley Serrano.
AHORA resulta que todos son defensores de la libertad de expresión. Se hacen como que la Virgen les habla y nadie recuerda quién la impulsó ni quiénes aprobaron y defendieron semejante engendro.
POR eso, si algo hay que reconocerle a su impulsor, Héctor Serrano, es que la defendió cinco segundos antes de que el gobernador promoviera la iniciativa de derogación y también cinco segundos después; o sea, necio, pero consistente.
PERO ¿y los otros y las otras? Quienes ayudaron a encender el incendio regresarán disfrazados de bomberos. Borrarán la ley y todavía querrán aplausos.
QUÉ poca memoria y qué chido el descaro.
LUEGO, el PRI tampoco está quebrado. Solamente tiene deudas, multas y necesita volver a pedirle dinero a su dirigencia nacional.
NO hay frijoles, pero la olla sigue en la lumbre.
SARA Rocha la diputada y dirigente y presidenta de la Directiva puede ponerle los moños que quiera, aunque el tricolor luce pobre, achacoso y con las bolsas vacías.
EL partido que antes repartía cargos, presupuestos y favores ahora estira la mano para pagar sus propias cuentas.
YA no junta votos, pero sí facturas que aún debe.
EN el PAN, la dirigencia jura que no hay favoritismos, aunque algunos aspirantes registrados quedaron fuera de la rueda de prensa donde presentaron a potenciales “coordinadores”.
EN esa vecindad azul, unos entran a la sala y otros miran la fiesta como perros de carnicería.
Y mientras todavía discuten quién será candidato, la oposición ya se pelea por las alianzas. Enrique Galindo quiere otra coalición; Rubén Guajardo sostiene que el PAN debe competir solo y Movimiento Ciudadano tampoco quiere ir acompañado.
TODAVÍA no compran el pastel y ya están peleando por la rebanada grande.
GALINDO dice que es pronto para fijar posiciones, justo después de fijar la suya. Su argumento es simple: la alianza entre PRI, PAN y PRD le funcionó dos veces y quiere repetir la receta.
Y, hablando de la capital, el secretario de Seguridad capitalino, Juan Antonio Villa, también salió con una respuesta cómoda y soberbia: quienes denuncian inseguridad en el Centro Histórico, dice, no participan en el Consejo de Seguridad.
NO, secretario. La seguridad no es un circo donde quien no barrió pierde el derecho a quejarse.
SI el Centro Histórico no está “desbordado”, muestre cifras de robos, denuncias, detenciones y tiempos de respuesta.
UNA reunión, por muy bonita que salga en la fotografía, no sustituye una patrulla.
Criticar no atrapa delincuentes.
PERO regañar al vecino que se queja, tampoco.
Esa es la línea que une este tutifruti: políticos descarados, partidos mañosos y funcionarios sensibles a la crítica, pero muy duros para aceptar errores.
TODOS corren al lavadero.
Y San Luis sigue pagando el agua, el jabón y los platos rotos.
POSDATA: En el Saucito hasta los fantasmas resultaron más ordenados que los vivos. “Susurros del Saucito” anuncia y cobra recorridos en el cementerio sin permiso, mientras un exempleado municipal registró a su nombre el programa. Chale, i los muertos descansan de los gandallas.
