Y de pronto, un olor pestilente nos recuerda que hay muchos que no están haciendo la tarea…
NO es referencia alguna a la política, sino a la falta de trabajo para mejorar la ciudad…
TAMPOCO es un comentario de la capital, pero sí de un territorio que le perteneció…
HACE más de tres años que por fin, la zona del antiguo rastro municipal de la capital dejó de oler a residuos fecales de vaca, burro, caballo, puerco y borrego…
CUENTA la leyenda urbana que las grasas y residuos cárnicos tardaron más de un año en desaparecer de las redes de drenaje de la avenida Ricardo B. Anaya, porque el Interapas nada más no se animaba a sondear la cañería…
ES cierto que de los tapones del drenaje, mucho tienen que ver los propios carniceros, porque tiran los restos cadavéricos en alcantarillas sin trampa, y que en realidad no existe una disposición final segura de los residuos…
HASTA aquí el comentario; no les vayamos a dar ideas a trabajadores municipales que pudieran utilizar esa debilidad con motivo de extorsión, y no es una referencia a la capital, sino a empleados del municipio independizado como una república separatista…
LA cosa es que el uso del dineral para el nacimiento del municipio de Villa de Pozos, fue el pago de una consulta pública, por cierto, dominada por una espantosa apatía ciudadana que arrasó en un proceso donde los pocos que votaron a favor y ganaron, fueron movilizados por un interés político o porque los acarreó una fórmula partidista…
ES decir, unos poquitititititititos decidieron el futuro de toda la población del que ahora es municipio, con un gobierno que no termina de serlo y parece más bien una delegación estatal, con una delegada que sueña con ser, siquiera por un día, la presidente concejal…
PUES esos poquitititititititos dieron vida a un gobierno tan vulnerable que por instrucciones, la oficina de trámites de Vallejo 200 y Jardín Hidalgo 19 y sus curuleros, lo pueden cambiar como mudar tan fácilmente de calcetines, girarle órdenes y pedirle que sonría en cada evento público…
ESE gobierno tan debilitado, sin dinero y solo con padrinos que de las calamidades le echan la culpa al vecino de la guardarraya del lado poniente, pero disminuido para tomar decisiones, mantiene abandonado el viejo rastro municipal, que con una buena inversión, al menos desde hace un año ya sería una interesante Unidad Administrativa Municipal…
JUSTO ese es el vacío de gobierno que mantiene a Pozos con trabajadores de Comercio cobrando aquí y allá por mantener el desorden, y para muestra, precisamente el tianguis que se instala en la B. Anaya, donde literalmente les cobran por estar ahí, y son los mismos trabajadores municipales que se hacen como que no ven otras incidencias, como la pestilencia que prevalece en la zona del antiguo rastro, o los montones de basura que los ambulantes abandonan en las esquinas…
OJALÁ su Concejo Municipal decida comenzar a ser gobierno antes del 22 de julio, fecha del segundo aniversario del decreto del Congreso del Estado para la creación del municipio, y no solo grupo de talacha de diario para presumir actividades como si solo fuera junta de mejoras. Los pobladores los necesitan.
POSDATA: Felicidades por este domingo a los papás que sí cumplen con su responsabilidad. Para los morosos con la pensión alimentaria, ya ni siquiera cabe reflexionar por qué se aventaron el tiro de ser papás. Una planificación familiar tan de moda en las décadas de 1970, 1980 y 1990, es lo que hace falta para papás con perfil psicológico de persona irresponsable, y para jóvenes ilusionados que no han caído en la cuenta de que son víctimas de la profunda crisis en la que nos han hundido los últimos gobiernos de México.
REMATE: Abundan los piromaniacos, pero con un sistema penal que se encuentra en la calle, será muy difícil recuperar el tiempo perdido para bajar el grado de impunidad en los incendios provocados.
