DUELO de mancos… y todos queriendo dar manotazos…
YA lo habíamos dicho: la guerrilla por las pantallas del Mundial en Plaza de Fundadores tiene más de política, celos y grilla que de técnica…
PERO ahora el asunto ya ni siquiera parece debate serio, sino duelo de mancos. De un lado, el Estado reclama estudios y dictámenes, pero tiene en Protección Civil a un encargado de despacho. Del otro, el Ayuntamiento presume control y seguridad, pero también trae a un encargado de despacho, Alejandro Polanco, más grillo que técnico…
ASÍ cualquiera se pone exigente, pero nadie llega con las manos limpias. Y, como consecuencia del asunto, pasó exactamente lo que se veía venir: todo quedó en el clásico “vamos viendo”, dijo un ciego… y nunca vio…
PERO vayamos por partes: en el lado del Estado, primero metieron miedo, luego hicieron ruido, después aceptaron que no hay dictamen formal de daño estructural y al final terminaron en lo obvio: hay que revisar…
MIENTRAS, el Ayuntamiento primero se asustó, luego se agazapó y al final se envalentonó; al cabo, “¡ni necesita permiso!”, dijeron textual.
Y nosotros decimos: pues claro que hay que revisar. El problema es que aquí nadie parece querer revisar de verdad, sino ganar la narrativa. Porque el Mundial de futbol da fotos. Y eso rumbo al 2027, provoca más temblores políticos que cualquier carga sobre Fundadores…
DURANTE años hubo conciertos, marchas, bailes, plantones y eventos masivos sin tanta angustia estructural. La seguridad importa, sí. Pero cuando ambos lados improvisan, politizan y se cuidan más del rival, la prevención termina convertida en pleito de vecindad.
LA CEDH y el arte de hacerse pato…
LA Comisión Estatal de Derechos Humanos volvió a demostrar que tiene un talento especial para administrar quejas… sin incomodar demasiado a nadie. Cerca de 500 expedientes en trámite y apenas cuatro recomendaciones en lo que va del año…
CUATRO, no frieguen. Prácticamente una estrategia de “no hagan olas pa’ seguir nadando de muertito”. Y ahí va Giovanna Argüelles, presidenta del organismo, a explicar que el trabajo no siempre termina en recomendaciones porque también hacen conciliación, prevención y resolución de conflictos. O sea, la misma cantaleta: darle vueltas al asunto hasta que se enfríe…
LO más grave no son solo las pocas recomendaciones, sino que ni siquiera aclararon cuántas quejas concluyeron o qué demonios tiene que pasar para que una autoridad realmente merezca una recomendación formal…
LA realidad es que la CEDH hace mucho dejó de meter miedo. Hoy las dependencias reciben una recomendación como si recibieran un citatorio de junta escolar: la leen y todo sigue exactamente igual…
MIENTRAS tanto, la gente sigue llegando a la Comisión porque ya la atropellaron autoridades, policías, burócratas o instituciones. Pero ahí dentro parece que el objetivo principal es que nadie se enoje demasiado.
Y así, entre discursos elegantes, conciliaciones eternas y recomendaciones contadas con los dedos de una mano, la CEDH termina pareciendo más experta en hacerse pato que en defender derechos humanos.
REMATE: Sara Rocha salió con la ocurrencia de buscar —¿formalmente?— que Morena pierda el registro… y el morenista Roberto García Castillo terminó dándole una zarandeada política, diciéndole que mejor se preocupe por el PRI, porque el que anda cerca de desaparecer es otro. Mira que hay que tener mal tino político para que un diputado de Morena te dé una lección de narrativa. Qué vergüenza. ¿Qué dirá el “priyismo” de cepa?
