POR omisión o colusión, Alejandro Zermeño es responsable…
EL delito de comisión por omisión se refiere a aquella persona que es penalmente responsable no por una acción que haya realizado, sino por la falta de una acción que estaba legalmente obligada a llevar a cabo. Es decir, se sanciona la inactividad cuando existe un deber jurídico de actuar para evitar un resultado delictivo. Es decir la comisión por omisión ocurre cuando se comete un delito a través del no hacer. Desde el punto de vista jurídico, esta conducta consiste en la abstención de una actuación a la que una persona está obligada por ley. En este sentido, la ley establece que el resultado es atribuible a quien no hizo lo que debería haber hecho. Por ejemplo las personas que tenían el deber jurídico de evitar un hecho que se produjo o aquellos que aceptaron la protección de un bien y no lo han procurado…
EL rector Alejandro Zermeño, el secretario general Federico Garza Herrera, el presidente de la “H” Comisión de Hacienda, Germán Pedroza Gaitán y por supuesto, el ex abogado general de la UASLP, el impresentable Joel González de Anda, principales responsables de no hacer nada, es decir, ser omisos en el polémico y desaseado caso del predio arrendado a la empresa VEMSA, donde evidentemente la universidad tendrá cuantiosos pérdidas económicas en un contrato a todas leguas leonino, ventajoso y dañino…
EL gris Zermeño dice para salir del paso, que es mejor esas migajas que nada, al referirse que predio en cuestión, ubicado, quizás el activo más valioso de la universidad, tenía 24 años “inactivo”. No estamos hablando de unos cuantos pesos, estamos hablando que Nuestra Máxima Casa de Estudios estará perdiendo más de mil millones de pesos por el contrato leonino otorgado a la primera empresa que propuso rentarlo, sin experiencia y sin trayectoria…
CUALQUIER ciudadano con dos dedos de frente, cuando pretende poner en renta un inmueble de su propiedad, primero que nada consulta con un experto inmobiliario o un perito evaluador, el precio de renta de mercado por cobrar considerando, el tamaño, la ubicación y las condiciones del inmueble. Después de conocer el precio promedio, coloca letreros de venta, hace publicidad en redes, en medios o se lo da a un corredor inmobiliario para que lo rente. En lo que en teoría es la mejor universidad pública de la entidad, donde hay cientos de expertos, licenciados, maestros, doctores en todas las disciplinas, el rector no fue para tan siquiera pedirle a la facultad del Hábitat o la de Ingeniería una evolución del predio para tener una base del precio de renta…
EL terreno en cuestión tiene 24 años “inactivo” dice el tibio Zermeño, de los cuales al menos 5 de los últimos bajo su nefasta gestión, y fue rentado no por iniciativa de él o sus funcionarios, sino de la empresa VEMSA, que realizó en diciembre de 2022 una propuesta de renta al rector. Un terreno de esas dimensiones y en esa ubicación no debió de ofertarse al primero que pasaba, se debió de, primeramente transparentar, revisar todos los procesos, si la intención de quien quiere arrendar era un centro deportivo, ¿dónde está el proyecto técnico?, ¿la viabilidad y la factibilidad?, ¿quién revisó con lupa el contrato que compromete los activos de la institución por 20 años?, ¿quién le cuidó las manos al impresentable Joel González de Anda?, ¿dónde estaba el secretario pirruris Federico Garza?, ¿Qué autoridad tiene Zermeño para que le vean la cara de esta manera o estuvo metido en el turbio negocio?, tantos años para forjar un mediano prestigio como médico para venirlo a perder en tan sólo cinco años de mediocridad e ineptitud, en fin…
PD.- Vaya, hasta que algo bueno hicieron los ineptos e inútiles diputados, al dejar fuera de la lista de aspirantes a la elección judicial a un sujeto con graves señalamientos incluso de tener relación con la delincuencia organizada, ahora bien hay por ahí otros suspirantes a jueces con serias acusaciones de acoso sexual, ya mañana le daremos más detalles…
PD2.- Bueno, el alcalde capitalino Enrique Galindo no tiene remedio, después de sus grandes mentiras de plantar 2 millones de árboles en la capital, que por cierto nadie sabe dónde están, de “ganar” (más bien comprar) premios, medallas y galardones de dudosa procedencia por cualquier cosa, ahora no nos sorprendamos si Galindo recibe el premio nacional de récord de firmas de cartilla militares, que presume en sus redes, como si se tratase de haber encontrado la cura para el cáncer, lo malo de tener tanos traumas, ni hablar…Armando Acosta
