EN una zona donde el acuífero está sobreexplotado, que deja en riesgo de que la gente solo tenga derecho a un poco de agua en conito si el problema crece o se le deja avanzar, llama la atención que como dicen los analistas tradicionales, el agua se contamine de coliformes políticas…
AQUEL mantra de “la herencia maldita” ya se quedó tan viejo, que incluso algunos del viejo régimen pasaron a formar parte de las filas del actual, con o sin nombramiento oficial…
PASARON tres cuartas partes del sexenio ilimitado y la culpa de que no funcione el acueducto de la presa El Realito es de “la herencia maldita”, pero el gran problema es que precisamente es casi un lustro y nadie decidió solicitar por ningún medio la reparación del daño, por la construcción de un sistema de abasto de agua de la ciudad, utilizado con técnicas y materiales fraudulentos…
HAY quienes cuentan que Fernando Toranzo se percató de que era gobernador hasta el 25 de septiembre de 2015, en la víspera de entregar el poder, porque todo lo ocurrido con el acueducto cuya construcción es del sexenio de su responsabilidad, a nadie se le ocurrió medir el riesgo, quién sabe por qué motivos, y no sabemos si el médico era autoridad en el Palacio…
OTROS dan razón a quienes suponen que la autoridad sí sabía de la pésima calidad de los materiales, pero nada hizo por corregir el rumbo, antes del estallido del acueducto en más de 80 tramos…
EL peor temor de Toranzo era el cambio de partido político en el poder, porque la llegada de Juan Manuel Carreras, el silencio cómplice dejó un conflicto por el agua que hasta ahora no tenía precedente, pendientes y el sabor a que alguien se llevó importantes sumas de dinero, tan solo en la construcción de ese acueducto…
CON un gobierno contrario, más de uno habría pisado la cárcel…
DE hecho, el gobierno estatal anterior dejó que prescribieran los posibles delitos que se derivarían de la grave negligencia u omisión para construir el acueducto con materiales de calidad, y por ello ya habría hasta quién se sobaba las manitas, o mejor dicho las uñitas, porque en un escenario adverso podría maquinar una operación matemática que aportara buenos dividendos…
EL caso es que el único que se preparó para enfrentar la crisis del agua, con medidas paliativas, fue el alcalde de la capital Enrique Galindo Ceballos, al perforar pozos en diferentes sitios, con el fin de recuperar el caudal que se requería para una sequía muy larga, o para estos casos de riesgo compartido entre los vecinos y la empresa operadora de los accidentes, perdón, del acueducto…
AHORA no fue la novedad y antes de que las amas de casa salieran con sus cubetas a bloquear calles en la zona sur y oriente, ya estaban en funcionamiento los seis pozos que al menos tienen un caudal para un buen rato y en tanto a la empresa operadora se le viene en gana reparar el tubito…
ES cierto que hay discursos incendiarios de uno y otro lado, pero más, que alguien no está cumpliendo con su responsabilidad de asegurar el acueducto para aprovechar una parte de los 50 mil metros cúbicos de almacenamiento de la presa El Realito y si la ciudadanía no exige, entonces tendrá que aguantarse unos añitos más con agua en pipas o con un apocalipsis venidera.
POSDATA: A fin de cuentas abogado experimentado de profesión, el presidente municipal de la capital observa lo que cualquier dirigente de organizaciones de bufetes de abogados en su sano juicio también consideraría como saludable para el futuro de la ley Serrano: En su aplicación hay daños a terceros, personas a quienes de manera pública se les pretendió destruir la moral y se les encarceló mientras caía sobre ellas la guadaña de la ley que despenalizaba lo que ni siquiera la Constitución Federal tiene en sus órdenes. Es cierto que una vez entrado en vigor el decreto de extinción de la reforma que de todos modos tumbaría la corte, se supone que ya no debería existir acto alguno ni en fiscalías ni en juzgados, pero así como son de tardadas las cosas, tal vez pase los tiempos y las autoridades persecutoras dirán, “usted disculpe fue un error”.
REMATE: Quienes ya deberían ponerse las pilas, son las personas que empiezan con sus cacahuatitos en bolsita en una esquina, porque el pleito de Donald Trump con México, nada más y nada menos que es un choque por el dominio de la industria automotriz.
FUGA: Tómese un fin de semana relajado, porque cuentan que en la próxima, viene un coletazo de clima adverso. Abríguese y cargue sombrilla.
