SERRANO perdió su ley, pero se declaró vencedor…
COMO lo dijimos un día antes, la Ley Serrano ya empezaba a apestar. Ayer, el gobernador Ricardo Gallardo firmó la iniciativa para derogarla y comenzó el proceso para sacar del orden jurídico una reforma convertida en carga política, motivo de protestas y amenaza clarísima contra la libertad de expresión…
PERO antes ocurrió una escena difícil de superar…
DURANTE el encuentro, una especie de foro con directivos de medios de comunicación y representantes de diversos sectores, Héctor Serrano levantaba la mano, buscaba miradas y reclamaba silenciosamente que le cedieran la palabra…
EL secretario general de Gobierno, J. Guadalupe Torres Sánchez, encargado de moderar, parecía entender perfectamente el riesgo y no le soltaba el micrófono…
TORRES, con mayor oficio político, lo miraba con una expresión que podía traducirse sin necesidad de inteligencia artificial: “No la cajetees más”…
FINALMENTE, Serrano consiguió hablar. Durante casi cinco minutos defendió su reforma, habló de Juárez, de la República, de su origen de izquierda, de la dignidad humana, de sus hijos y hasta recitó poesía. Solo faltó que pidiera una estatua. Luego presumió: “De lo que más orgulloso me siento es de mi apellido. La Ley Serrano está vigente”…
MINUTOS después, Gallardo tomó el micrófono y anunció que firmaría la iniciativa para derogarla. ¡Tómala!
SERRANO perdió su ley, pero decidió declararse vencedor. No reconoció errores, excesos ni ambigüedades. Tampoco habló de las personas detenidas bajo esa legislación. En su relato, nada de eso demuestra que la ley salió mal. Por el contrario, sería una reforma incomprendida que algún día será reconocida…
AJÁ…
SERRANO también acusó a nuestro periódico hermano, Pulso Diario de San Luis, de haber bautizado la reforma como “Ley Serrano” con una intención dolosa…
Y nosotros decimos: No se equivoque, diputado. No se equivoque otra vez.
LLAMAR Ley Serrano a la reforma promovida por Héctor Serrano no es dolo. Es identificar políticamente al autor de una norma que él mismo presentó, defendió y todavía presumió con orgullo…
DOLO sería disfrazar de regulación de la inteligencia artificial una reforma diseñada para perseguir contenidos incómodos, atentar contra la libertad de expresión y acallar a sus críticos nomás por sus… ganas. Eso sí sería dolo, don Héctor, el de la Ley Serrano…
EL gobernador entendió finalmente que esa reforma ya no podía defenderse sin pagar un costo político creciente. Tomó distancia, firmó la iniciativa y colocó al Congreso ante la obligación de corregir el daño. Ahora las diputadas y los diputados tienen tarea. Los estaremos vigilando, no lo duden.
POSDATA: También las dirigencias empresariales pusieron el dedo en la llaga, y anunciaron que verán con lupa el segundo intento de crear una ley que en el fondo, se antoja, regularía la libertad de expresión con el argumento de sacarle jugo al abuso. Ahí va la segunda.
REMATE: Algún monstruo de taller mecánico tuvo la osadía de tirar aceites y residuos de gasolina al drenaje en la Colonia Industrial Aviación. Los vecinos despertaron con un fuerte olor que al menos hasta ahora no representaba riesgo de explosividad. Los Bomberos y Protección Civil Municipal confirmaron la contaminación allá por los rumbos de la Calle 2. Ese tipo de operaciones donde los mecánicos invaden las calles, es muy común y las autoridades se hacen las de la vista gorda.
