EN cierta forma, el expresidente Andrés Manuel López Obrador dejó un suelo minado a sus sucesores…
CLAUDIA Sheinbaum heredó un sistema de gobierno en pleno estado de descomposición, sin las instituciones que tantos años de lucha costaron, que al menos garantizaban un mediano piso parejo, transparencia y vigilancia…
APENAS el jueves, el expresidente Vicente Fox Quesada pintaba una radiografía de la movilización civil que técnicamente fue un frente abierto en la mitad del país en el gobierno de Carlos Salinas de Gortari; eran los tiempos de la insurgencia ciudadana que trajo reformas electorales, instancias de derechos humanos y transparencia y órganos desconcentrados de vigilancia…
DE todas esas instituciones, los organismos de transparencia fueron la joya de la corona, de lo que ayudó a la gente a vigilar a las autoridades, a la rendición de cuentas, al conteo público de cada peso que se gasta y a las sanciones para aquellos que se olvidaron de la gente que paga su sueldo con los impuestos…
ESE órgano de transparencia cuyo primer presidente en San Luis Potosí fue un reconocido exdirector del Tecnológico de Monterrey, fue una innovación que a la larga desnudó los grandes líos financieros en los que se mete un mal administrador del dinero público y hasta funcionarios pagaron sanciones por hacerse ojo de hormiga con las cuentas del dinero público…
ESO, que parece un deseo, ya estaba cumplido hace poco más de 20 años, y más de uno salió espinado porque no decía la verdad, porque ocultaba gastos o porque escondía archivos…
AHORA, de la transparencia ya ni las cenizas quedan, la Comisión Estatal de Garantía de Acceso a la Información Pública (Cegaip) es desde hace poco menos de un lustro un empleado más del gobierno, técnicamente se guarda todo y ya nada vigila, ni siquiera como chucho de azotea…
ES más, sus carísimos comisionados pierden más horas inventando excusas que buscando a los que se esconden para que no se vea cómo gastan el dinero…
ES más fácil que las autoridades de Protección Civil, Comercio, Salud y hasta del IMSS y Hacienda persigan a la señora que salió a vender gelatinas en la calle, que mantener a raya a quienes no comprueban gastos…
EL ciudadano observador José Guadalupe González Covarrubias, los agarró con los dedos en la puerta y hoy, por lo pronto, cachó que la Cagaip no le pide rendición de cuentas al DIF Municipal de Soledad, organismo descentralizado que no rinde cuentas desde 2018…
PRETEXTOS sobrarán, pero lo que sí es un hecho es que desde hace algún tiempo, se es comisionado de transparencia en Cegaip y la vergüenza dura toda la vida. A los que no rinden cuentas, en cambio, no les da vergüenza
POSDATA: Algún ratero de poca monta se metió a una capilla en el municipio de Mexquitic de Carmona para robarse los elementos litúrgicos. Esperamos que no hayan aparecido este domingo a la venta en el tianguis de Las vías. De ese tamaño es la crisis de valores, la falta de respeto al ministerio de culto religioso y la poca madera de ciudadanos de los que se metieron a llevarse lo que a fin de cuentas daña a los potosinos.
REMATE: Hay una ventanita de esperanza de que alguna policía civil del gobierno de México vaya teniendo más participación en la solución de los problemas cotidianos. Ya hacía falta como mínimo la presencia de otros haciendo la tarea que dejó de cumplir el expresidente Andrés Manuel López Obrador, por traicionar su propia lucha por la democracia de México y dejar la seguridad interior en manos de militares, éstos últimos, responsables principales de la seguridad nacional y de la defensa del país. La doble tarea de militares y policías de calle, ha hecho mucho daño, por la falta de la Policía Federal, a la que podría haber cambiado solo a las piezas malas, para corregir el rumbo, antes que desmantelarla.
