TRAGEDIA en el Rich, seis meses de impunidad e injusticia…
HACE unos días se cumplieron seis meses del fatídico accidente en el antro de mala muerte Rich, donde dos jovencitos perdieran lamentablemente la vida y una docena más resultaron lesionados, algunos con secuelas que sufrirán toda su vida. Manuel Alejandro “Meño”, de apenas 21 años, y que por estas fechas se estaría graduando de la carrera de Contador Público de la Escuela Bancaria y Comercial (EBC) y Rodrigo “Roy”, de sólo 17 años quien cursaba apenas la preparatoria, fallecieron en plena flor de la vida debido a la avaricia y falta de escrúpulos de propietarios de antros que por ganarse unos pesos abarrotan minúsculos espacios sin las mínimas condiciones de seguridad y las plazas comerciales, que arrendan sus locales con frágiles balcones de cristal, sin medir las consecuencias, todo lo anterior solapado por la rampante corrupción de funcionarios de todos los niveles de gobierno…
JUAN Ramón, padre de Meño, describió a su hijo como “un muchacho ejemplar, educado, deportista de alto rendimiento, de ciclismo de montaña, un excelente alumno que estuvo en el lugar y en el momento inadecuado. Él (Manuel Alejandro), fue invitado a un cumpleaños (en el antro Rich) y pues asistió”. Por su parte, Rodrigo, padre de Roy, detalló que su hijo era muy alegre, ejemplar, servicial, que no fumaba, no tomaba, que sólo quería ejercer a su derecho a divertirse, y que se le permitió acudir, junto a su hermana, al antro Rich esa fatídica noche, como premio por no reprobar ninguna materia. Obviamente, la muerte de los jóvenes fue un duro golpe que destrozó a sus familias, imagínese Usted, perder a su hijo trágicamente por la estupidez y corrupción de funcionarios inmorales, sin escrúpulos que permiten que cientos de jóvenes, la mayoría menores de edad, se agolpen en un pequeño espacio, con barandales de cristal en un tercer piso…
CADA quien asume su duelo y su tragedia de forma diferente, y es muy respetable. Mientras que el padre de Manuel Alejandro, asegura que tras la muerte de Meño “han sido días muy difíciles, agradece a Dios, “porque me hizo feliz al haberme permitir gozar a mi hijo por 21 años”, Juan Ramón y su esposa, ambos muy religiosos, asumen y se resignan a su tragedia como un designio de Dios, y tal ha sido su sufrimiento que no quieren que nadie más pase por este suplicio, mientras que el papá de Roy y su familia, lógica y humanamente, exige castigo a los responsables por la muerte de su hijo, al que describe como “un chavo súper lindo, servicial, amable con sus amigos, con sus familiares…la verdad que nos deja una huella imborrable y lo único que queremos es que se haga justicia”, asegura el abatido padre y con justa razón…
COMO siempre “ahogado el niño, tapan el pozo”. Tras la tragedia del Rich, tras la indignación de la sociedad al ver los videos de ese fatídico viernes y por la presión mediática, las autoridades indicaron una serie de operativos, clausuraron varios establecimientos, “por no cumplir con las medidas de seguridad” o por no contar permisos para operar, pero poco nos duró el gusto, poco a poco los antros cerrados comenzaron reabrir, a aceptar menores de edad y venderles alcohol, a violar los horarios de cierre, es decir, todo regresó a la normalidad…
A seis meses de la tragedia, los propietarios del Rich, están presos y bajo procesos por homicidio doloso, mientras que cuatro funcionarios municipales, fueron ridículamente sancionados y multados con una cantidad irrisoria, se trata del director Jorge García Medina, quien al parecer protegía y solapaba a este antro y muchos más, al cual sólo le dieron una inhabilitación de seis meses, Francisco Juárez Sánchez, que en el momento de la tragedia se desempeñaba como encargado de despacho, y metido hasta el cogote en actos de corrupción, mientras que a la coordinadora de actividades comerciales y al jefe de inspección, simplemente son unos “chivos expiatorios”…
TÓMELO bajo reserva pero transcendió, tal como se lo adelantamos, que en su declaratoria ante el MP, Ulises “N”, propietario del Rich, aseguró que Francisco Juárez Sánchez, estaba enterado de la realización del evento la noche de la tragedia, ya que Juárez le había solicitado una “cortesía” para su hija, boletos y mesa bien ubicada para ver al cantante de narcocorridos Kevin Moreno, que le fueron entregados en propia mano en sus oficinas de la UAM. ¿Así o más evidente la corrupción en la administración de Enrique Galindo Ceballos…Armando Acosta