AUNQUE se le puede llamar “chapulineo”, lo cierto es que el cambio de partidos políticos desenmascara a aquellos que en campañas electorales o como figuras públicas se presentan como buenos samaritanos y aspirantes a servidores públicos que tienen ganas de servir a la sociedad, de protegerla y velar por sus intereses, y de retirarse a tiempo, cuando los ciudadanos ya no tengan ganas de verlos ni en las boletas ni en la función pública…
BUSCANDO en las listas de políticos que viven del erario, hay algunos que a lo largo de 30 años han transitado de un partido político a otro de manera cómoda, juran lealtad a alguno de los políticos o partidos de renombre que se ponen de moda, les sirven y se olvidan de los que les dieron de comer antes de su deslealtad…
COMO sucede, aparecen perfiles de algunos que hasta juraron ser los partícipes de la difusión de los principios y plataforma ideológica del partido en el que nacieron o quizá hasta en el que se educaron desde sus primeros años en la política y la participación ciudadana…
DIBUJABAN escenarios de apoyo entusiasta a sus políticos en turno, se metían de lleno a la actividad para solidarizarse en las buenas y en las malas y se sujetaban al adoctrinamiento obligado para cumplir con las reglas…
FINALMENTE, la política demuestra que es pragmatismo puro y que se llena de personas que se sirven a sí mismas, antes que servir a quienes les depositaron la confianza con el voto y esa es una tijera que técnicamente recorta a todos los partidos políticos y a gran parte de sus actores…
GENERAMOS más ideas de sospecha política, ahora que este país sobrevive con algunos partidos políticos que más bien siguen a una persona o a una deidad que pisa la tierra y de pronto se convierte en el mesías que todos esperaban, aunque después decepcione por incompetencia o por sus uñas muy largas…
LO cierto es que la aparición de prácticas convenencieras para moverse con toda frescura de la izquierda a la derecha y viceversa, decirse católico y protestante a la vez, estar sentado en un tarro de lodo y bañar de estiércol a otros, presumirse como honesto y arrojar dudas de serlo, llamar negro a lo blanco y al revés o pecar de sí mismo y mostrar su peor cara y hasta defenderla, es el reggaetón político que nos toca vivir…
POR esa descomposición tenemos políticos que se cambian de partido literalmente por pragmatismo puro y mera conveniencia y no precisamente porque se digan amenazados por el político dominante…
A veces, se cambian de color por un futuro político al lado de los nuevos reyes porque les regalan una camioneta porque son compañeros de negocios o porque ya no aguantan la presión de estar fuera del presupuesto…
AH, pero eso sí, hasta cambian las leyes para que un acto de barbarie política, como el traicionar a los electores, esté soportado en un código moral que lo glorifique. A ver con qué salen nuestros curuleros locales a ese respecto.
POSDATA: todo parece indicar que los nuevos Conciencia Familiar y Partido de la Revolución Democrática, los partidos morralla, serán nada menos que PRI y el PAN, encaminados desde ahora a ser meramente testimoniales en la elección de 2027 si las cosas continúan como ahora, con dirigencias rodeadas de personas que ni siquiera entienden el nuevo contexto ni la realidad política o dirigentes entregados a la marca contraria.
REMATE: Son unos tales por cuáles. ¿Cómo se les ocurre robar comida? Se dice que San Luis es muy seguro pero el testimonio de la AMOTAC parece decir lo contrario, con aquellas denuncias del robo de camiones cargados de alimentos.
EPÍLOGO: A panistas y priistas se les fue de las manos la Junta de Coordinación Política. Si no se ponen las pilas, esos cargos habrán quedado para la nostalgia y viejas historias de sus representantes.
