EN pocos minutos, a media tarde de este miércoles, las redes sociales se inundaron de mentiras, realidades y verdades a medias de sucesos que perturbaron la relativa tranquilidad del parque Tangamanga 1 y sus alrededores…
ES cierto que en cualquier lugar de la ciudad, la gente puede estar expuesta a un hecho de inseguridad, pero la conexión de una acción y otra no necesariamente podría involucrar un asunto conspiranoico que presuma que dos hechos que se dieron en la misma zona de la ciudad estén relacionados entre sí…
DE hecho, a lo largo del día surgieron unas y otras versiones de un automovilista peligrosamente correlón en el interior del parque y el hallazgo de un vehículo con armas en la Avenida Chapultepec, entre los cuales no hay evidencia de conexión…
EN la crónica de las propias redes sociales hubo usuarios que presumieron un acto como consecuencia de otro, es decir unos hombres que manejaban en estado de ebriedad y chocaron dentro del propio parque recreativo, y el llamado de auxilio que recibieron policías municipales muy cerca de ahí pero en el exterior, para atender una emergencia…
TAMBIÉN hubo historias compartidas que más bien parecían construidas por plataformas de inteligencia artificial generativa como narrativas con apariencia de argumentación creíble, en las que hubo quién contó hechos que según su dicho giraban alrededor de las versiones de los cuerpos policiales; hubo críticas hacia ambas corporaciones que atendieron las emergencias y reclamos de lo que no consta ni a los propios policías que cayeron en los lugares de ambas emergencias…
LO cierto es que históricamente, los vigilantes de los parques recreativos no son policías, sino tal vez jardineros o personal de mantenimiento que a veces va en un automóvil observando cómo se porta la gente que los visita y estableciendo sanciones sencillas o llamadas de atención, como ocurre cuando hay parejitas de jóvenes a quienes se les pasa la mano aprovechando los jardines…
POR eso, en cada hecho la policía llega hasta que la patrulla más cercana encuentra su camino, y eso ocurrió ayer por la tarde, con el reporte de detonaciones en calles afuera del parque y por otra parte el hallazgo de un vehículo cargado con armas…
LO mismo ocurrió en el interior del parque, por donde circulaba un automóvil a velocidad excesiva y cuyos tripulantes fueron detenidos por la Policía Estatal cuando el vehículo se estrelló contra mobiliario del parque…
MANEJAR de manera temeraria es un caso para el Código Penal del Estado, así que el Ministerio Público ya tiene trabajo para calificar lo que ocurrió en el interior del parque y la portación de armas como sucedió con el hallazgo en calles cercanas…
LO que sí se percibió con las autoridades de ambos lados es un trabajo descoordinado; si no se pueden poner de acuerdo para al menos argumentar una versión coherente y completa, suficientemente explicada y aclarada de los hechos, mucho menos van a hacer efectivo el trabajo de la Base de Operaciones Mixtas (BOMI).
POSDATA: Dice Sara Rocha Medina que ya regresó la camioneta. Perdón… que era una broma. Lo cierto es que en las redes sociales lucía encantada de ser parte de la celebración oficial de la Navidad patrocinada por el palacio mayor y también parecía muy encantada con la camioneta que (no) se ganó en la rifa. El problema es que fue ella misma quien difundió la información de la que ahora se desdice. El otro problema es que ella se comporta como literal vocera del régimen político en turno, mientras muestra crítica virulenta a otra sección de la alianza partidaria que por ahora gobierna México.
REMATE: Los vendedores que acudieron y se instalaron en la Plaza de Armas ya cumplen más de un mes. Es deseable que su presencia no sea parte de algún pacto oscuro con alguna autoridad y porque utilizando la plaza principal agandallan clientela a los comerciantes que sí pagan impuestos y hacen lo imposible por dar empleos.
