SE voltearon las cosas…
HACE 25 años, en notas periodísticas de este mismo espacio, abundaban las quejas por casas abandonadas, algunas porque fueron construidas con varilla contaminada, otras porque los créditos no alcanzaron y unas más, porque la crisis que inició el 20 de diciembre de 1994 dejó a muchas familias en la calle…
ES posible recordar las líneas de Eduardo López Cruz en este mismo espacio o de los reporteros en las notas periodísticas de páginas interiores, dando cuenta de casas abandonadas porque nadie las pagaba, no había dinero o tampoco quién las comprara…
LAS inmobiliarias batallaban para conseguir cliente y el Infonavit acomodaba créditos de lo que podía, eso sí, con mucha más formalidad laboral que ahora…
HABÍA presidentes muy lengua larga pero también circulante de dinero, hubo otro que se agarraba a trancazos con los delincuentes pero enfrentó una crisis y uno más al que se le caía el pastel, pero no el país…
CADA cosa que pasaba alrededor, finalmente dejaba a los trabajadores con posibilidad de conseguir casa, obtener un trabajo y pagarla, o quizá pensar en asociar el crédito con el de la pareja para buscar algo un poco más decoroso…
LLEGÓ el cabecita de algodón y es fecha que para reactivar la vivienda no dan pie con bola, hay planes que suenan bonito pero aterrizan demasiado despacio, y eternos planes de desarrollo urbano que no terminan de cuajar quizá por incompetencia de los asignados a la tarea, y no nos referimos a los trabajadores, sino a los funcionarios…
HAY una promesa para construir casas, muchas, miles, pero se necesita dinero y más suerte de lo que parece, porque en esta novela de la economía maltrecha, para no variar, los más dispuestos a dotar de hecho a los trabajadores, son nada menos que los empresarios…
LA cifra de 50 mil casas para igual número de trabajadores en San Luis Potosí, que no tienen algo seguro, es un dato que no salió de la generación espontánea, sino de una cadena de errores de tanto directivo bruto que hay en la administración pública, desde planeadores urbanos hasta servidores públicos que han generado quejas por su tortuguismo o su incompetencia, como un delegado de un instituto nacional que por ahí anda…
ES verdad que la falta de vivienda no es de 2026 y que hay exservidores públicos que tienen mucho que ver, pero como dijo la dama de hierro: ir por la vida culpando a los anteriores, es una seña de la mediocridad de quienes no saben resolver los problemas. La vivienda urge y la desmejora regulatoria debe acabar.
POSDATA: Por si no fuera poca la necesidad de quejarse de la política barata, esa que nada más reúne gente para acompañar los asuntos públicos cuando se necesita de quién rellene la plaza, está visto que los políticos suelen prometer compromiso con la ciudadanía solo de dientes para afuera. El cochinero que dejaron en la Plaza de Armas los distinguidos militantes de un partido político muy guinda, al que se sumaron los destrozos a la restauración del jardín, no es más que una muestra de que los animales políticos parecen políticos animales: ¿Cómo es posible que ni siquiera se gasten cien pesos en dos escobas, trescientos en un botecito para basura y 50 pesos en un recogedor barato para confinar todo lo que dejaron? ¿Y por qué destrozar la plaza?
REMATE: Resulta que el fuereño Serrano ya le trajo más problemas al PT. A ver de dónde sacan para pagar tanto dinero que no supieron cómo comprobar. Lo cierto es que esa multa millonaria pudiera quedarse chiquita, si apenas están rasurando el vecino y los demás ni siquiera han puesto las barbas a remojar.
FUGA: Feliz lunes.
