SI hasta en las cifras oficiales aparece un número muy alto de vehículos robados, ese es un sinónimo del alto grado de impunidad con el que operan los ladrones, sobre todo porque llevarse un carro ya se transformó en una fiesta, donde la autoridad no puede…
UN ratero puede circular libremente con el vehículo, y misteriosamente es indetectable para la policía, que de una u otra forma tiene métodos para encontrar los carros, pero extrañamente nunca los
ve circulando…
A veces, quien se da cuenta que los carros andan en la calle es la Policía Vial, o en ocasiones también la Guardia Civil Estatal, pero eso sucede cuando ya tienen meses circulando, y se les halla cuando un pobre desgraciado ya compró el carro con reporte de robo y lo trae como si anduviera legal…
SI al muy alto grado de impunidad se suma la falta de conocimiento de las autoridades acerca de su trabajo, entonces estamos en la calle en materia de persecución del delito y de administración de la
justicia…
BASTA recordar que las necedades de Andrés Manuel López Obrador metieron al país en una reforma judicial que en nada se parece a una profesionalización del estado…
RECAPITULANDO el caso de los jueces que son capaces de liberar o en su caso de fijar una sentencia condenatoria a un interno de cárcel con fotocopias de documentos como base, sin pruebas periciales de ningún tipo y solo con historias y testigos, es de imaginarse que hará con la justicia cuando alguien se roba un carro…
QUIZÁ el juez relator dirá a una de las partes en litigio algo así como “perdieron porque no ganaron”, como aquella frase de Ronaldo en plena entrevista y cancha, con el público enfrente o quizá y en analogía con la célebre frase del exjugador uruguayo de futbol, Nelson Pedetti de “fue un gol de odontología”, algún Ministerio Público habrá confundido la gimnasia con la magnesia a la hora de procesar a un ratero de carros…
O quizá para calificar la legalidad de una detención, un texto que antes se redactaba con pulcritud jurídica, probablemente sea sustituido por una justificación escrita más o menos como una letra de reggaetón, es decir, sin corazón, sin valor y sin cerebro…
ADEMÁS de las redes que la delincuencia ha tejido dentro de los propios gobiernos, la justicia en México y en San Luis Potosí es un problema de incompetencia, y todavía algunos del sistema judicial actual quieren sumarse a los abogados políticos que quieren poner su mejor cara en una boleta, antes que sus conocimientos en materia jurídica…
PRECISAMENTE porque el sistema de investigación penal no funciona de manera adecuada, la policía le hace al cuento que no encuentra los carros y los jueces se hacen como que hay vacíos legales en la persecución del delito, por ello un ladrón de carros puede trabajar sin problema…
ES más, ni siquiera se conoce de algún operativo efectivo para encontrar carros robados en lotes de vehículos de dudosa procedencia, donde pueden circular técnicamente cualquier carro incluso sin papelería oficial, sin placas de circulación, sin tarjeta o sin que se encuentre legalizado…
TODO se puede donde no hay acciones efectivas, o en donde las autoridades de seguridad probablemente se reúnen a desayunar unos deliciosos huevitos rancheros con jugo de naranja, café y pan.
PD1.- Es hora de volver a tomar precauciones, luego de que con afán de proteger la salud pública, las autoridades sanitarias nos traían a raya con las medidas de precaución para evitar contagios del virus del SARS Cov-2. Ahora, con el metapneumovirus (HMPV), la experiencia nos dice que las medidas de protección no son cosa de juego. Obviamente habrá quienes ya tengan la estrategia para hacer negocio con la salud, pero otros sin duda ya deberán traer listo el stock de cubrebocas, medidas de higiene personal y de superficies, sanitizantes y protocolos de distanciamiento social. Otra vez los chinos traen un virus por ahí circulando.
