HACE algún tiempo discutíamos en este espacio que nadie se salva de la tentación de tener una “nave chocolate”…
ES más, hasta Gobierno del Estado adquirió en 2025 su “helicóptero chocolate”, lo mandó a volar y los tesoreros hicieron sus cálculos para ver con cuánto multarían a quien tuvo la osadía de mandarlo a los cielos…
OBVIAMENTE hay quienes aspiran a regularizar un Lamborghini o quizá un McLaren, pero también los que tienen años sintiéndose perseguidos porque llevan la camionetita en la que tratan de vender el frijol que la autoridad se arrepintió de comprarles a precio de garantía…
UNA vez que la Suprema Corte de Justicia concedió razón a los propietarios de vehículos chocolate, para que regularicen cuánto carro se les ocurra, no importa si es una chimenea con ruedas, con toda seguridad viene una avalancha de regularizaciones, condición que en cierta medida puede aportar cierta tranquilidad para fenómenos como la seguridad pública…
ES cierto que miles de propietarios de vehículos están expuestos a que les sean robados y algún malora los utilice para cometer cualquier cantidad de crímenes, nada más porque se trata de vehículos no identificados o porque sus propietarios andan a salto de mata con todo y carro sin placas de San Luis ni de México…
ENTREGAR autorizaciones de importación definitiva de los vehículos ayudará a aliviar los apuros de familias de recursos escasos, pero también concederá a nuestro país, el título de territorio receptor de toda la chatarra que Estados Unidos ya no quiere…
CUENTA la leyenda urbana que China es un país que hasta planea su medio ambiente y la salud pública, y para evitar la proliferación de intoxicados o los riesgos de cáncer, manda al extranjero millones de pilas que merecen un cementerio industrial, pero colocadas en figuritas que son baratijas de venta en las tiendas que han invadido la ciudad, con la complicidad de autoridades locales…
HACE ya más de 30 años que se aceleró la importación irregular de automóviles, de una manera tan fácil como el cruce de los inmigrantes por el Río Bravo, es decir con la obvia complicidad de trabajadores de aduanas como de áreas de revisión y en su caso, de detención…
POR eso, millones de mexicanos han adquirido un vehículo en Estados Unidos, a veces ya casi chatarra, pero tan necesario como las trocas que pueden costar diez veces más que el precio original, así que no hay que echar las campanas al vuelo, porque es de imaginarse la broncota de BMW y General Motors para sostener a su personal trabajando en espera de fabricar vehículos para vender, mientras el Gobierno Federal legaliza carros de procedencia extranjera…
POSDATA: Y a propósito de automóviles, hace ya más de una década que empezaron a llegar los de tracción eléctrica a San Luis Potosí, y por razones obvias reciben el mismo trato que los de gasolina, es decir, sus dueños tienen que pagar placas y control vehicular. Ni que fueran bicicletas de niños para no cumplir con las obligaciones que sí atienden los que desean piso parejo.
REMATE: Tiene razón el alcalde de la capital Enrique Galindo Ceballos al denunciar los actos de sabotaje con el sistema de iluminación en las calles. Desde hace algunos años hay eternos tiempos políticos, pero también abierta impunidad de maldosos y de alguna manera, la alcaldía tiene que acudir a reconectar la luz, que algún malvado apagó. Ya mínimo como que hagan trabajo para una solución de fondo y que no tengan que padecer todos los días la misma maldad.
FUGA: Sea la Hermana República de Chollywood un escaparate de limpieza y buenas costumbres. Dicen que habrá mucha gente en los cementerios en los próximos días, pero ojalá den buena imagen a los visitantes.
