LA austeridad terminó en la mesa de Andy
EL “Pejesito” salió más carbón que bonito. Andy López Beltrán, el junior criado bajo el sermón de la austeridad republicana, aparece ahora en el peor escenario posible: con la visa estadounidense cancelada, mencionado en declaraciones ligadas al huachicol fiscal y reunido durante cinco horas con empresarios en un restaurante cerrado al público, entre camionetas de seguridad y vino de hasta 24 mil pesos.
NADA de eso prueba un delito. La FGR asegura que no lo investiga y Estados Unidos mantiene bajo reserva la causa del retiro de la visa. Pero el problema de Andy ya no es solamente penal: es político, ético y familiar.
ANDRÉS Manuel López Obrador construyó su autoridad sobre una idea sencilla: él y los suyos eran distintos. No robaban, no mentían y no convivían con los privilegios de la vieja élite. Por eso cada viaje, cada negocio bajo sospecha y cada mesa reservada de sus hijos golpean directamente a la 4T que se inventó su padre.
Andy podrá no estar imputado, pero está políticamente exhibido. El hijo del hombre que prometió separar el poder de los negocios terminó encerrado con empresarios, rodeado de escoltas y frente a una botella cuyo precio supera el salario mensual de millones de mexicanos. No sabemos qué hablaron; sí sabemos que la austeridad de los López Obrador terminó donde comenzó el privilegio de sus hijos.
EN Cultura ya andan en campaña
JUAN Carlos Torres Cedillo no se aguantó. El secretario de Cultura del Gobierno del Estado presentó a Ruth González como “nuestra próxima candidata a la gubernatura” durante un encuentro de Fuerza Magister Verde en Tamazunchale.
POR cierto, Fuerza Magister Verde… ¡qué nombre tan mafufo! Parece nombre de equipo de lucha libre de tercera. Una payasada que busca sonar popular, pero resulta todo lo contrario.
PERO vayamos al asunto importante: la declaración trascendió porque no la hizo un vecino ni un militante cualquiera. La hizo un secretario del gabinete de Ricardo Gallardo. Un funcionario que cobra del erario y cuya responsabilidad es atender la política cultural del estado, no destapar candidatos ni quedar bien con la esposa de su patrón.
POR eso la denuncia presentada por Somos ante el Ceepac tiene sentido. No demuestra todavía que existan actos anticipados de campaña; eso deberá investigarlo la autoridad electoral. Pero sí exhibe algo que desde hace meses resulta evidente: en el Partido Verde ya trabajan para que Ruth sea candidata en 2027, aunque todavía pretendan que no hay una decisión tomada.
AQUÍ lo hemos dicho antes: la senadora es esposa del gobernador. Ese dato no la descalifica ni le quita derechos políticos, pero tampoco puede borrarse como si no tuviera importancia. Si busca suceder a Gallardo, San Luis Potosí estaría frente al intento de trasladar la gubernatura de un integrante de la familia al otro. Nepotismo, le dicen algunos.
EL Ceepac tendrá que averiguar quién organizó el encuentro, quién lo pagó, qué relación mantiene Fuerza Magister Verde con el PVEM y en calidad de qué asistió el “mil chambas” Torres Cedillo. Para eso existe el árbitro electoral.
SI todo fue legal, que lo demuestre la investigación. Pero si el secretario de Cultura ya trabaja para la candidatura de Ruth, debería decidir qué empleo quiere conservar: el de funcionario público o el de promotor del proyecto familiar.
HACER las dos cosas al mismo tiempo es inmoral y también ilegal.
