Luchan por el control de posiciones estratégicas
(EFE)
Kabul/Islamabad.- Las fuerzas del Gobierno talibán y de Pakistán mantienen este jueves intensos combates nocturnos en varios puntos de su frontera de facto, tras el lanzamiento de una operación coordinada por Kabul a lo largo de la denominada Línea Durand.
El choque, que afecta ya a cinco sectores fronterizos, se produce cinco días después de una serie de incursiones aéreas de Pakistán y ha derivado en una batalla por el control de posiciones estratégicas que ambos bandos aseguran haber capturado.
Mientras los talibanes confirman el uso de unidades de élite para incursiones nocturnas, Islamabad ha respondido con una movilización militar de “castigo”, desplegando recursos en áreas clave como Chitral, Khyber o Nangarhar para repeler el avance afgano.
El portavoz principal de los talibanes, Zabihullah Mujahid, informó de que sus fuerzas han capturado quince puestos militares paquistaníes y han causado decenas de bajas.
“En Kunar, cuarenta soldados enemigos han muerto y los cuerpos de trece de ellos han sido trasladados por los muyahidines”, afirmó Mujahid.
Para estas operaciones, Kabul asegura que ha empleado sus “unidades láser”, comandos dotados con tecnología de visión nocturna, además sostiene que estas fuerzas operan para localizar y destruir unidades móviles en las provincias afganas de Kunar y Nangarhar.
Por su parte, Pakistán confirmó la ofensiva pero aseguró haber repelido los ataques mediante una respuesta “inmediata y efectiva”.
Este enfrentamiento es el resultado de los bombardeos ejecutados por Pakistán la semana pasada, que causaron al menos diecisiete muertes.
Kabul denunció que las víctimas eran civiles, mientras que Islamabad defendió que se trataba de una operación contra un centenar de insurgentes del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), que utiliza suelo afgano como base.
