Jaime Hernández
[San Luis Hoy]
Una investigación de la Facultad de Ciencias Químicas de la Universidad Autónoma de San Luis Potosí, financiada por el Consejo Potosino de Ciencia y Tecnología (Copocyt), encontró en 8 de 10 escuelas primarias concentraciones por encima de lo recomendable de flúor, además de que la mayoría tenía inhabilitados
los bebederos
La investigación aparece en el número más reciente, el 9, de la revista Tecno Disruptiva, órgano de divulgación del Copocyt, publicada en septiembre del año pasado.
Los propósitos del estudio, realizado desde 2024 y aún en proceso, son caracterizar la calidad del agua entubada o por suministro de pipas de las escuelas y diseñar un sistema de captación y purificación de agua de lluvia para consumo en los planteles.
El estudio señala que la extracción intensiva de agua de los pozos ha provocado que el 75% del abasto de la ciudad que tiene ese origen presente altas concentraciones de contaminantes, especialmente fluoruros y arsénico.
La primera etapa de la investigación consistió en analizar el abasto y la calidad del agua de 10 planteles de la SEGE y el SEER, entre noviembre de 2024 y julio del año pasado, en las que se tomaron muestras del agua disponible, incluyendo la de los aljibes.
Los análisis detectaron que ocho de 10 planteles proveían a sus comunidades agua con concentraciones de flúor de 3.6 miligramos por litro, 2.4 veces más que el límite de 1.5 miligramos por litro que marca la Norma Oficial Mexicana 127-SSA1-2021 sobre calidad del agua
En el caso del arsénico se encontró presencia en todas, pero en dos de ellas, estaban justo en el límite permisible de 10 microgramos por litro.
Lo anterior “representa un riesgo importante para la salud si el agua se consume”.
