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ASUNCIÓN.- Tras casi tres décadas de negociaciones y un sinfín de percances , el Mercosur y la Unión Europea (UE) se alistan para firmar el sábado un mayúsculo acuerdo comercial en Paraguay que abarcaría un mercado de alrededor de 780 millones de personas y una cuarta parte del producto interno bruto mundial.
La concreción del tratado entre la UE, integrada por 27 países, y el bloque sudamericano fundado por Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay generará la mayor zona de libre comercio del mundo y supone un paso de especial importancia en momentos de fragmentación política y reconfiguración del orden económico mundial.
El tratado intercontinental prevé eliminar paulatinamente los aranceles sobre casi todos los bienes comercializados entre los dos bloques durante los próximos 15 años. Ello supondría el fin de las elevadas tarifas que presionan sectores claves en ambas puntas del Atlántico, como la industria automotriz, los productos lácteos, la carne y el vino.
“Día histórico para el multilateralismo”, subrayó días atrás el veterano presidente Luiz Inácio Lula da Silva, uno de los principales impulsores del acuerdo y quien ni siquiera había llegado por primera vez a la presidencia de Brasil (2003) cuando el tratado apenas empezaba a gestarse en 1999. Junto a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, Lula tuvo un papel activo en la elaboración del pacto , estancado desde hace poco más de un año .
Ambos confiaban en firmarlo a finales de diciembre pasado, cuando Brasil estaba al frente del bloque sudamericano, pero la UE dio marcha atrás en el último minuto porque Italia pidió más garantías.
“En un contexto internacional de creciente proteccionismo y unilateralismo, el acuerdo es un paso a favor del comercio internacional como motor del crecimiento económico, con beneficios para los dos bloques”, enfatizó el mandatario brasileño minutos después de conocer que el Consejo Europeo dio luz verde al acuerdo el pasado viernes.
El cambio de postura de Italia finalmente allanó el camino para la firma histórica, aunque el tratado todavía deberá ser ratificado por el Parlamento Europeo y los respectivos parlamentos del bloque sudamericano para que entre en vigor.
Su firma coincidirá con el inicio de la presidencia pro tempore de Paraguay en el Mercosur. Será rubricado por los cancilleres de los países fundadores, aunque la presencia de algunos jefes de Estado —como el paraguayo o el uruguayo—buscará dar un espaldarazo político al entendimiento.
Una alianza que desafia el proteccionismo
El cierre del acuerdo apunta a afrontar el creciente proteccionismo y las guerras arancelarias lanzadas por el presidente estadounidense Donald Trump, y obedece también a un imperativo geopolítico.
